Los diputados de ERC, con Gabriel Rufián como portavoz esta legislatura sucediendo a Joan Tardà, han llegado a la sesión plenaria de este lunes cargados de símbolos en recuerdo a los presos catalanes, juzgados por su actuación en el procès. Además de su indumentaria, con camisas y adornos amarillos, los parlamentarios han ocupado sus escaños con flores amarillas.

Es el líder de su grupo parlamentario, Oriol Junqueras, uno de los diputados nacionales que se encuentra en prisión junto con otros tres de la bancada de Junts per Catalunya por su participación en el referéndum ilegal del 1 de octubre de 2017.

Si bien la indumentaria amarilla es habitual entre los políticos independentistas, la imagen de este lunes en los escaños republicanos contrasta con la que ofreció su portavoz, Gabriel Rufián, la pasada semana tras la reunión con su homóloga del PSOE, Adriana Lastra.

Por primera vez en mucho tiempo, el dirigente catalán se dejó ver en rueda de prensa sin ningún tipo de adorno o accesorio de color amarillo. Si bien es cierto que el principal asunto de la reunión era el posible apoyo de la formación independentista, con 15 escaños tras las pasadas elecciones generales, a la investidura de Pedro Sánchez, por lo que Rufián quiso dejar a un lado cualquier tipo de simbología.

Una simbología que ha vuelto este lunes al Congreso precisamente en el debate de investidura, donde el apoyo de ERC no está asegurado y que depende de que haya un acuerdo entre PSOE y Podemos. En todo caso, y a diferencia de Junts, los republicanos están dispuestos a "no bloquear" la investidura.