Concentración de los ecologistas ante el Ayuntamiento.
Concentración de los ecologistas ante el Ayuntamiento. CEDIDA

la tala de once árboles.

A la espera de la aprobación de la reforma del proyecto, adjudicado por el Ayuntamiento a una unión temporal de empresas (UTE) liderada por Inversport 2010 para restaurar este recinto racionalista construido entre 1927 y 1929 y adaptarlo como espacio de ocio y cultura tras quedar en desuso en 1999, estos colectivos critican que la iniciativa lleve aparejada "la desaparición de una plaza pública y la tala de once maravillosas melias, que son un pulmón verde en un barrio altamente contaminado", toda vez que los aspectos de la iniciativa relativos al nuevo sótano del complejo motivan la mencionada tala, pues dicho espacio está destinado a acoger diferentes equipamientos e instalaciones del futuro recinto, dada la imposibilidad de ubicar tales elementos en la cubierta del edificio al gozar el mismo de protección.

Del mismo modo, los colectivos avisan de que el futuro recinto "no será más que un complejo de más bares y veladores" y la promoción del mismo implica la "demolición total" del antiguo mercado, toda vez que la Comisión Provincial de Patrimonio Histórico está supervisando las actuaciones planificadas al tratarse de un edificio incluido en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz.

"Sin que para la demolición-reconstrucción del edificio sea ni mucho menos imprescindible, de camino se pretenden llevarse por delante un grupo de árboles y la plaza pública sobre la que están", protestan estos colectivos.

EL PROYECTO DEL MERCADO DE LA PUERTA DE LA CARNE

La actuación proyectada por la UTE estaba valorada inicialmente en unos 7,5 millones de euros, para restaurar por completo el recinto y conformar un nuevo espacio con 24 puestos de hostelería en la planta baja, usos comerciales y de restauración en la primera planta, un mirador en las cubiertas y un sótano dedicado a actividades culturales, con una sala multiusos de 475 metros cuadrados, una sala de exposiciones de 79 metros cuadrados y un vestíbulo de 116 metros cuadrados.

No obstante, después de que a mediados de marzo de 2017 arrancasen las excavaciones arqueológicas de carácter preventivo asociadas a las obras y fuesen desenterrados restos arquitectónicos del antiguo matadero municipal, encargado en 1489 por los Reyes Católicos y demolido en 1914, el Ayuntamiento de Sevilla, merced a las directrices de la Delegación Territorial de la Consejería de Cultura, pedía a la UTE una modificación del proyecto original para "integrar" en el mismo los restos rescatados, según un documento municipal recogido por Europa Press.

Más recientemente, en concreto en marzo de este año, el Ayuntamiento solicitaba a la UTE una reforma como tal del proyecto constructivo inicial, bajo la premisa de que los nuevos estudios geotécnicos habrían revelado que la cota del nivel freático está "por encima de la profundidad estimada" en un principio, encontrándose dicho nivel en unos 4,10 metros de profundidad en lugar de entre 7,10 y ocho metros bajo rasante como inicialmente se preveía.

Tal extremo incide en el sótano que incluye el proyecto, pieza a su vez estratégica para la actuación porque dicho espacio está destinado a acoger diferentes equipamientos e instalaciones del futuro recinto, dada la imposibilidad de ubicar tales elementos en la cubierta del edificio al gozar el mismo de protección.

En ese contexto, la UTE promotora del proyecto celebraba el pasado mes de abril una sesión de debate y presentación de la reforma del proyecto inicial, con la participación de los propios vecinos y el "compromiso" de la Gerencia de Urbanismo y de la UTE del proyecto de estudiar un posible "trasplante" de los once árboles afectados por la iniciativa, aspecto en el que no confiaban las representantes de los vecinos.

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