El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, renuncia a formar parte del próximo Gobierno de Pedro Sánchez. Este movimiento, que Iglesias ha comunicado ya al presidente del Gobierno en funciones, allanaría su investidura, siempre que Sánchez no imponga "más vetos" a otros miembros del partido morado en su Consejo de Ministros y de que un tercio de las carteras sean para los morados, en proporción a los votos obtenidos. "Mi presencia en el Consejo de Ministros no va a ser un problema siempre y cuando el PSOE asuma que no puede haber más vetos y que la presencia de Unidas Podemos tiene que ser proporcional a los votos, así como que la propuesta lógicamente la va a hacer Unidas Podemos", ha dicho.

"El PSOE dice que el único escollo que evita ese gobierno soy yo. He estado reflexionando en estos días y no voy a ser la excusa para que el PSOE evite ese gobierno de coalición", ha dicho Iglesias en un vídeo que ha sido difundido por Podemos este viernes en redes sociales.

Según ha dicho, Iglesias ha comunicado su propuesta a Sánchez antes de hacerla pública y ha pedido a su exsecretario de Organización Pablo Echenique que se la traslade al PSOE para negociar un acuerdo "integral" sobre programa y personas para un "gobierno de coalición de izquierdas".

Este movimiento de Iglesias supone un paso adelante hacia la investidura. Este jueves, Sánchez dijo que el líder de Podemos era el "principal escollo" para la investidura y este viernes el PSOE ha subido un peldaño más y ha dicho que es el "único escollo". Además, la portavoz del Gobierno, Isabel Celáa, le ha acusado de querer cambiar las condiciones de la coalición con tal de entrar en el Gobierno.

Sin vetos y proporción

Sin embargo, el paso atrás del líder de Podemos encierra otras exigencias que todavía está por ver que Sánchez esté dispuesto a atender. Por una parte, Iglesias exigirá ahora que sea su formación la que elija los miembros de Unidas Podemos que formarán parte del Gobierno sin vetos. Es decir, que podría no ceñirse a la idea de Sánchez de que sean personas con perfil técnico y querer sentar en el Consejo de Ministros a otros miembros de la cúpula política de Podemos.

Entre ellos, por ejemplo, Montero, Echenique o Rafa Mayoral, miembros de su máxima confianza y sobre los que ya se ha especulado. De hecho, este viernes, la portavoz del PSOE en el Senado, Ander Gil,ha abierto la puerta a que no hubiera más exclusiones que la de Iglesias, dando a entender que otros pesos pesados sí podrían ser miembros del Gobierno. "Una vez superado el primer escollo y que Pablo Iglesias se hiciera a un lado, habría que estudiar las otras propuestas", ha dicho.

Además, Iglesias no solo recupera sino que sube la apuesta sobre una pretensión relacionada con el número de ministros que Unidas Podemos había abandonado en las últimas semanas en aras de un acuerdo con Sánchez. En un principio, Podemos había pedido una representación acorde a sus escaños, lo que se traduciría en un tercio de los ministros, una idea a la que los morados consideraban que no podían aspirar tal y como estaban de paradas las negociaciones con Sánchez. Sin embargo, con la renuncia de Iglesias esta exigencia se ha hecho aún mayor. Ya no se trata de tener una representación proporcional a los escaños, sino a los votos de Unidos Podemos, lo que les lleva a reclamar un tercio de los ministerios.

El PSOE obtuvo 7,4 millones de votos el 28-A y Unidas Podemos, 3,7 millones, de manera que una representación proporcional equivale al un tercio de los ministros. Los socialistas tendrían entonces el 67 % del Consejo de Ministros, lo que en un Gabinete como el actual, con diecisiete miembros, equivaldría a once titulares, frente a seis de Unidas Podemos.

En cambio, si para configurar el Gobierno se atendiera el criterio de los escaños logrados por las dos formaciones políticas que integrarían el Gabinete, con 165 diputados en común, el número de ministros del PSOE tendría que equivaler al 75% del total, quedando Unidas Podemos con el 25% restante. Considerando de nuevo un Ejecutivo con 17 carteras, a la formación encabezada por Pablo Iglesias le tocarían cuatro ministros, siguiendo el mismo criterio.

La reacción del PSOE no se hizo esperar. El presidente en funciones la "estudiará" pero ha rechazado una de las condiciones del líder morado al dejar claro que será él quien "decidirá sobre el equipo". Fuentes socialistas han asegurado este viernes que "sin vetos ni imposiciones podemos llegar a un acuerdo". Por otro lado, desde Ciudadanos, su secretario general, José Manuel Villegas calificó de "espectáculo" las negociaciones entre el PSOE y Podemos.