Audiencia Provincial de Burgos
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La Audiencia Provincial de Burgos ha condenado a un octogenario a dos años y siete meses de prisión por un delito continuado de abusos sexuales, con la agravante de parentesco, cometido a lo largo de cuatro años sobre su nieta, a la que deberá indemnizar con 6.000 euros y a la que no podrá acercarse a menos de 300 metros.

La sentencia condena a J.G.M, abuelo paterno de la víctima, por unos hechos cometidos desde 2008 y que se prolongaron durante cuatro años.

Durante este tiempo, el individuo -que tenía 70 años cuando comenzaron los abusos- practicó tocamientos a la menor y tuvo comportamientos y comentarios "no adecuados" para la edad y el "debido desarrollo personal" de la niña. Este comportamiento supuso "actos atentatorios de la libertad e indemnidad sexual" de la pequeña que tuvieron como consecuencia que debiera recibir tratamiento psicológico y que a medio-largo plazo tenga secuelas.

Según se recoge en la sentencia, contra la que cabe recurso ante el Tribunal Supremo, el acusado llevaba a cabo estos hechos durante el tiempo en el que la menor estaba a cargo de su padre -separado y con un régimen de visitas-, que vivía en el mismo domicilio que los abuelos en una localidad de Burgos. No fue hasta 2015 cuando denunció los hechos en Vizcaya, después de la intervención de los servicios sociales y tras contárselo al abuelo materno.

Además de los tcamiento que el condenado realizaba a la menor, llegó a masturbarse ante ella -lo que la dejó en estado de shock-, hacía comentarios de diferente índole sexual e incluso le ofreció dinero "si se portaba bien", con insinuaciones sexuales.

J.G.M. se enfrentaba a una petición del Ministerio Fiscal de dos años y nueve meses de prisión por un delito continuado de abusos sexuales, además de seis meses por malos tratos -del que ha sido absuelto-, mientras que la acusación particular elevó su petición a los cuatro años de cárcel.

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