La artista y cantante María Jiménez
La artista y cantante María Jiménez JAVIER RAMÍREZ

Cuando María Jiménez visitó el plató de Viva la vida en junio de 2017 le dijo a la presentadora Toñi Moreno: "No soy una mujer muy depresiva. He salido de todo".

La cantante venía de superar un cáncer de mamá que le habían detectado en 2013, lo que le produjo un gran y muy comentado cambio físico que ella, con su habitual naturalidad, no tenía reparos en no disimular: "Estoy muy gorda, peso 83 kilos. Me he puesto 30 encima". En esos años, además, dejó de fumar, fue operada de garganta y se rompió el peroné.

Es decir que, ciertamente, había salido de todo. Pero cuando en abril de este año fue ingresada en el hospital San Rafael de Cádiz y el día dos de mayo intervenida quirúrgicamente por encontrarse "en estado grave de una obstrucción intestinal por un proceso intestinal no maligno", familiares y amigos se temieron lo peor.

Máxime cuando en el mismo comunicado médico antes citado aparecía que a la artista esta complicación se le había agravado "por sus problemas circulatorios crónicos y metabólicos". Razón además por la que volvió a ser ingresada en la UCI "bajo incubación orotraqueal y conectada a ventilación mecánica" y el martes 28 de mayo trasladada en ambulancia al hospital Virgen del Rocío, en Sevilla.

Obviamente, los presagios no auguraban nada bueno. Pero la cantante, como su voz, tiene tanta personalidad y fuerza para salir de ello y, por si fuera poco, ya con el alta hospitalaria, ha podido atender por teléfono la llamada en la tarde del miércoles a Sálvame.

En sus primeras palabras, María Jiménez ha dicho, muy débil aún, que por ahora su vida va mejorando "poquito a poco". "Todavía no me manejo bien!, añade, así como que desconoce cuándo será el momento en que esté recuperada completamente.

"Eso no lo sabemos bien del todo", ha comentado con apenas un hilo de voz, aunque cargada de esperanza, y dispuesta a pasar el largo proceso de rehabilitación al que ahora debe someterse.

La artista ha comentado, desde su casa de Chiclana (Cádiz), que ahora es momento de cuidarse, recuperar la salud y, obviamente, hacer caso a todas las indicaciones  y prescripciones que le han realizado facultativos y médicos que la han atendido.

Como aún no puede caminar sola por falta de movilidad y va alternando la cama con la silla de ruedas, tiene a su lado a su hijo Alejandro y su hermana, que no han cesado un segundo en apoyarla y ayudarla en cada movimiento.