Los pueblos tienen muy poco futuro
Soria es una de las provincias españolas más afectadas por la despoblación.  Jorge París

La despoblación ya no es solo un fenómeno rural sino que se está extendiendo a las ciudades medias y pequeñas del interior y del norte de España, según un estudio demográfico elaborado por investigadores de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) y del Centro de Estudios Demográficos (CED).

La investigación, titulada Descapitalización educativa y segunda oleada de población y que publica este jueves la revista Perspectivas Demográficas, es el primer estudio que se hace sobre las migraciones de los jóvenes españoles entre comunidades autónomas y la despoblación en España teniendo en cuenta el nivel educativo y el ámbito territorial.

Según el estudio, un total de 776.000 jóvenes de 25 a 39 años nacidos en España -155.269 de media al año- migraron de su comunidad autónoma de residencia entre 2013 y 2017, el 80,7 % de ellos hacia otras regiones españolas y un 19,3 % al exterior.

El trabajo demuestra que el fenómeno de la despoblación ya no solo se produce en los pueblos rurales sino que comienza a afectar a los ámbitos urbanos de las regiones despobladas, que expulsan a los jóvenes locales con estudios universitarios de las ciudades.

El estudio también concluye que los intercambios de jóvenes entre CC AA "no son equilibrados, ni en el balance de entradas y salidas, ni en el perfil educativo de las personas que llegan y se marchan".

Madrid, Baleares y Cataluña

Madrid se consolida como el principar receptor de jóvenes con estudios universitarios. Es más, el 28,8% de los universitarios entre 25 y 39 años que residen en la capital española provienen de otras regiones.

El estudio revela que un 38,7 % de las migraciones interregionales de jóvenes de entre 25 y 39 años, 48.105 al año, llegan o parten de la Comunidad de Madrid, con un saldo positivo de 10.136 personas.

Según el estudio, Madrid expulsa a los jóvenes de los estratos socioeducativos más bajos hacia el norte de Castilla-La Mancha.

Cataluña es el segundo receptor, con un ingreso de 3.211 jóvenes al año, y Baleares también registra un balance positivo, con 2.024.

Las regiones que más jóvenes pierden

Por contra, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Asturias y Extremadura son las que más jóvenes de entre 25 y 39 años pierden.

Castilla y León es la comunidad más perjudicada, con un saldo negativo de -2.175 autóctonos de 25 a 39 años al año en las capitales de provincia, -834 en los municipios urbanos restantes y -1.299 en el medio rural.

"Una segunda ola de despoblación"

Según el investigador Miguel González-Leonardo, autor del informe junto a Antonio López-Gay y Joaquín Recaño, "tras el éxodo rural masivo del desarrollismo, se redujeron las corrientes migratorias interregionales entre mediados de los años 70 y finales de los 90".

"Pero con el cambio de siglo -añade-, la emigración de jóvenes del interior peninsular y de la cornisa cantábrica se incrementa hacia otras partes de la geografía española, gestándose una segunda oleada de despoblación que ahora no solo afecta al medio rural sino, mayoritariamente, a las capitales de provincia".

El demógrafo destaca que estas salidas están compuestas por "una elevada proporción de titulados universitarios, lo que también genera un fuerte proceso de descapitalización educativa".