Joan Baldoví y José Luis Ábalos.
Joan Baldoví y José Luis Ábalos. EFE

Quedan cinco días para que el lunes que viene empiece la sesión de investidura y Pedro Sánchez todavía no tiene comprometidos más que el apoyo de los 123 diputados del PSOE y del representante del Partido Regionalista de Cantabria (PRC). Este miércoles, Compromís no se ha sumado de momento al voto afirmativo, que todavía está vinculado que el Gobierno acceda a sus demandas en materia de financiación o de infraestructuras e la Comunidad Valenciana. "Mientras no haya ese acuerdo, Pedro Sánchez no cuenta con nuestro voto a favor", ha dicho el diputado de esta formación, Joan Baldoví.

Baldoví y el secretario de Organización socialista, José Luis Ábalos, se han reunido este miércoles durante dos horas y del encuentro ha salido el compromiso del también ministro de Fomento de estudiar las demandas de la formación de Mónica Oltra pero no una garantía de que los valencianso votarán a favor.

Compromís gobierna en coalición con el PSOE y Podemos en la Comunidad Valenciana y hasta ahora siempre ha sido un aliado de los socialistas en el Congreso, a veces incluso en contra de Unidas Podemos, con quienes en 2015 fueron en coalición electoral para romper después. Sin embargo, de momento, Sánchez no podrá contar con el voto afirmativo de Baldoví.

Fuentes socialistas han indicado al término de la reunión que Ábalos y Baldoví "han mostrado una voluntad clara de entendimiento" para que la investidura "salga adelante" y "se han emplazado a seguir los contactos para garantizar el acuerdo".

Baldoví ha planteado cuestiones como un nuevo sistema de financiación autonómica, una demanda fundamental de Compromís, así como la liberalización de la AP7 y la materialización de la cononación de la Marina de Valencia. El valenciano Ábalos, que el PSOE destaca que conoce bien "las necesidades de la Comunidad Valenciana", se ha comprometido a "estudiar" estas demandas.

Posible abstención

Sin embargo, el PSOE sigue sin contar con el voto de Compromís, que esta legislatura sólo tiene un diputado en el Congreso pero que también sería importante, dado el cariz que están tomando las cosas de cara a la investidura.

PP y Ciudadanos han insistido por activa y por pasiva a Sánchez que votarán en contra, a pesar de que el presidente en funciones insiste en pedirles la abstención. También lo hará Vox. Además, la negativa que de momento manifiesta Unidas Podemos a votar a favor si no hay una coalición en la que Pablo Iglesias sea ministro ha trastocado los equilibrios. La posibilidad de que los 42 diputados morados se abstengan que apuntaron este martes fuentes de Podemos ha dado lugar un escenario en el que Sánchez quizá podría verse abocado a contar con los votos independentistas para ser reelegido por mayoría simple en la segunda votación, prevista para el 25 de julio.

También en Compromís se valora la idea de la abstención, que reduciría aún más los partidos que estarían dispuestos a votar que sí a Sánchez, en una estrategia que no se descarta que forme parte de una medida de presión a Sánchez para llegar a un acuerdo de Podemos, consistente en arrinconarle con los independentistas. De hecho, Baldoví ha criticado este miércoles la falta de acuerdo entre PSOE y Unidas Podemos. "No me voy a morder la lengua", ha dicho después de verse con Ábalos. "Me ha recordado al tancredismo del señor Rajoy", ha comentado sobre la actitud de Sánchez. Sobre Podemos, se ha sumado a las críticas a su consulta. "En plena negociación, hacer una consulta probablemente no crea el clima más propicio para poder negociar". Por eso, ha dicho que "las culpas también podrían repartirse" entre PSOE y Podemos, "si no al 50 por ciento, sí en alguna medida".

Precisamente, el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, garantizó ayer que su partido no "bloqueará" la investidura, aunque, en línea con Baldoví, "exigió" en una reunión con la socialista Adriana Lastra que el PSOE y Unidas Podemos se pongan de acuerdo. Esta formación decidirá en una reunión este viernes si vota 'sí' o se abstiene, pero está descartado el 'no' en una decisión que también comprometería a los cuatro diputados de Bildu en virtud de pacto de legislatura que les obliga a votar lo mismo. 

De la misma manera, el PNV también se debate entre el voto afirmativo y la abstención a Sánchez. La vicepresidenta en funciones, Carmen Calvo, ha afirmado este miércoles que ella misma está llevando los contactos con los nacionalistas vascos.

Independentistas

La posición más complicada entre el espectro nacionalista e independentista del Congreso es la de JuntsXCAt, la formación que lidera el expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont. De los siete escaños que obtuvo el 28-A tiene tres inhabilitados, puesto que sus tres diputados en prisión provional fueron suspendidos, no pueden votar y sus votos no se pueden transferir al no haber renunciado al acta. Es la misma situación de Oriol Junqueras, que deja los 15 escaños de ERC en 14.

Hasta ayer, JxCAT estaba dividida entre la abstención que pidieron los diputados presos -Jordi Sànchez, Josep Rull y Jordi Turull- y el 'no' que defienden sus miembros más cercanos a Puigdemont, como la portavoz en el Congreso, Laura Borrás. Este miércoles, el presidente catalán, Quim Torra, ha lanzado un órdago al vincular en una carta dirigida a Sánchez y publicada en La Vanguardia la celebración de una consulta independentista al 'sí' de sus cuatro diputados activos.

El Gobierno no ha tardado en contestar. Calvo ha dejado claro este miércoles que un referendum "está fuera completamente de cualquier acuerdo, negociación y diálogo ni nada que se pueda parecer" y que, a partir de ahí, "cada grupo parlamentario está en su perfecto derecho de votar en la sesión de investidura lo que considere oportuno".

Sin querer referirse a ningún grupo en particular, la vicepresidenta ha insistido en no hacer distinciones entre los votos en el Congreso, independientemente del partido que vengan. El PSOE ya cuenta con llegar al lunes próximo sin un acuerdo que garantice la investidura del presidente en funciones y Calvo ha apostado por contemplar la situación "de manera respetuosa para todos los grupos, porque representan la diversidad ideológica de los españoles".