Donald Trump
El rpesidente de EE UU, Donald Trump, en la Casa Blanca. Oliver Contreras / EFE

El presidente estadounidense, Donald Trump, no dio este martes marcha atrás en sus críticas contra cuatro congresistas demócratas al indicar que pueden "irse" o "quedarse", pero aseguró que deben amar a EE UU. y las acusó de hacer declaraciones "horribles" en contra del país.

"Depende de ellas hacer lo que quieran: pueden irse, pueden quedarse. Deben amar a nuestro país y deben trabajar por el bien de nuestro país", respondió el gobernante, consultado por los periodistas sobre adónde tendrían que ir las congresistas progresistas, que son latinas, musulmanas o negras.

Trump planteó el pasado domingo que las legisladoras de la Cámara Baja Alexandria Ocasio-Cortez, Ilhan Omar, Rashida Tlaib y Ayanna Pressley deben regresar a "sus países de origen", lo que le ha valido una lluvia de acusaciones de racismo y supremacismo blanco.

"Tengo vídeos aquí. Las declaraciones más viles y horribles sobre nuestro país, acerca de Israel, sobre otros", puntualizó este martes Trump, que dijo no tener "ni un hueso racista".

"Mente y corazón racistas"

En un comentario en su cuenta de Twitter, Ocasio-Cortez ironizó ante la rara afirmación del presidente y le dio la razón al asegurar que Trump "no tiene ni un hueso racista en su cuerpo". "Tienes una mente racista en tu cabeza y un corazón racista en tu pecho", afirmó, no obstante, la legisladora representante de los barrios neoyorquinos del Bronx y Queens.

Ocasio-Cortez es nacida en EE UU pero de origen puertorriqueño, mientras que Omar nació en Somalia antes de llegar como refugiada a territorio estadounidense junto a su familia. Tlaib procede de Detroit (Michigan) y sus padres son palestinos, al tiempo que la afroamericana Ayanna Pressley nació en Chicago.

En medio de la polémica, el líder de la mayoría republicana en el Senado de EE UU, Mitch McConnell, llamó a los involucrados a "bajar toda esta retórica incendiaria". McConnel, cuya esposa es inmigrante y obtuvo la nacionalidad estadounidense, se consideró "un gran fanático de la inmigración legal", al asegurar que "ha sido una gran parte de su familia durante un cuarto de siglo".

Y citando a Antonin Scalia, un exmagistrado asociado de la Corte Suprema, defendió que no ataca "a las personas" sino "a las ideas". "Creo que es una buena lección para todos nosotros. Desde el presidente hasta la presidenta [de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi], hasta los miembros nuevos de la Cámara, todos tenemos la responsabilidad de elevar el discurso público", puntualizó McConnell.