El humo de Buenos Aires
Los edificios de Buenos Aires, cubiertos por el humo. (Marcos Brindicci / Reuters). Marcos Brindicci / Reuters

El Gobierno de Argentina anunció este jueves restricciones al tráfico terrestre, marítimo y aéreo y un plan de atención urgente en hospitales ante la nube de humo que cubre buena parte del país, incluida la ciudad de Buenos Aires.

Se multiplican las quejas ciudadanas por la falta de previsión de las autoridades

El origen del problema está en la quema de unas 70.000 hectáreas de rastrojos en las islas del delta del Paraná y en los vientos que extienden la gigantesca nube de humo, que ya alcanzó el sur de Uruguay.

El Gobierno acusa a los agricultores de iniciar una quema masiva de pastos sin "racionalidad", mientras se multiplican las quejas ciudadanas por la falta de previsión de las autoridades ante un problema que comenzó hace días y se agravó durante la pasada madrugada.

Ajenos al cruce de acusaciones, en el delta, equipos de bomberos tratan de combatir 292 focos de incendios, el mayor con un frente de 300 kilómetros, aunque la falta de visibilidad dificulta la tarea de los camiones y los aviones hidrantes. Precisamente la baja visibilidad fue la razón principal de dos graves accidentes múltiples ocurridos en la zona en los últimos días, que causaron nueve muertos y medio centenar de heridos.

"Esto no se había visto nunca"

"El humo es por irresponsabilidad humana", dijo la presidenta argentina, Cristina Fernández, que advirtió que debe haber "responsabilidades civiles y penales" para quienes iniciaron los siniestros. "La magnitud de los incendios no había sido nunca vista", reconoció el ministro argentino del Interior, Florencio Randazzo, en su primera comparecencia ante la prensa para referirse al problema.

El ministro explicó que el Gobierno mantiene el tráfico restringido en varias carreteras próximas a Buenos Aires. Además, se limitó la actividad del puerto de la capital y de la terminal de ómnibus de Retiro, la más importante de la ciudad, y se extreman las medidas de seguridad en Aeroparque, el aeropuerto de vuelos domésticos de la capital, que acumula retrasos por falta de visibilidad en las pistas.