La víctima se encontraba en su domicilio cuando a altas horas de la madrugada escuchó una serie de gritos y amenazas de muerte dirigidos hacia su persona. La rápida y eficaz actuación de la patrulla de seguridad ciudadana del Puesto de Miguelturra que atendió el requerimiento efectuado por la víctima a través del 062, así como la colaboración ciudadana, han permitido la identificación y posterior búsqueda de elementos e indicios que hacían presuponer la existencia de un posible delito de odio, culminando con la detención del presunto autor.

Según ha informado la Guardia Civil en un comunicado, la víctima llevaba desde el mes de octubre sufriendo una campaña de acoso consistente en la pegada de pegatinas por grupos de extrema izquierda en su lugar de trabajo, la pintada de esvásticas con ácido corrosivo y pintadas en las que le conminaban a abandonar el municipio.

Durante la investigación se han detectado tanto por parte de la víctima como por parte del autor ideologías de signos radicalmente opuestos.