Coches de autoescuela aparcados frente a la Delegación del Gobierno de Catalunya.
Coches de autoescuela aparcados frente a la Delegación del Gobierno de Catalunya. EUROPA PRESS

Dos centenares de coches de autoescuelas de toda Cataluña han rodeado a las 10.30 horas de este martes la Delegación del Gobierno en Cataluña para exigir "soluciones inmediatas" a la falta endémica de examinadores del carnet de conducir destinados a Cataluña por la Dirección General de Tráfico (DGT), que provoca que haya una bolsa de 50.000 alumnos pendientes de examinarse del práctico de circulación, y una lista de espera que supera los seis meses.

Representantes de los concentrados se han reunido en la calle con el subdelegado del Gobierno, Carlos Prieto, quien les ha trasladado que están trabajando para resolver "una problemática heredada" y quien ha asegurado, además, que "Cataluña tiene hoy un máximo histórico de examinadores".

La protesta se ha alargado hasta las 11.30 horas, cuando agentes de los Mossos han comenzado a identificar a los manifestantes y estos han comenzado a dispersarse.

Los problemas se arrastran en el sector de las autoescuelas, un total de 791, desde hace cinco años. Por eso, la Federació d'Autoescoles de Catalunya (FAC) comienza esta campaña bajo el lema 'AutoSOScoles' para minimizar lo que consideran un "colapso del sistema de evaluación y un grave perjuicio" tanto para los alumnos matriculados como para las autoescuelas y, de paso, para el conjunto del sector del automóvil en Cataluña".

La solución es muy clara para el presidente de la FAC, Raül Viladrich: "Que se destinen más examinadores a Cataluña". Y pone un ejemplo: "En Barcelona, de una plantilla de 71 examinadores, entre bajas y otras circunstancias, finalmente trabajan de 60 a 62 examinadores diarios, colapsando el sistema". La situación se ha agravado, ha dicho, tras la huelga de examinadores del 2015 y la del 2017, que duró medio año.

Esta protesta sucede a la que el pasado 28 de junio ya llevó a cabo la Federació d'Autoescoles de Barcelona (FAB), que también realizó una marcha lenta desde la plaza de España hasta la La Campana, la Prefectura Provincial de Tráfico. Tere Coll, de la FAB, denuncia que a pesar de estas acciones de presión, "la DGT no ha dado una respuesta para poner fin a esta situación tan perjudicial para alumnos y autoescuelas", que ya dura cinco años, y que en su opinión "puede obligar a muchas autoescuelas a cerrar".

En el manifiesto que ha leído ante los concentrados, Coll ha dicho que el sector que representa "quiere un plan estratégico concreto pactado con todas las partes implicadas" así como "una disminución de la bolsa de circulaciones pendientes en todas las provincias que lo necesiten". También ha reclamado "mayor capacidad de exámenes viarios en las prefecturas".

La DGT anuncia 25 nuevos examinadores en toda Cataluña

La DGT movió ficha el pasado lunes, víspera de la marcha lenta de este martes, anunciando la incorporación de 25 nuevos examinadores en Cataluña (16 en la provincia de Barcelona, cinco en la de Girona, dos en la de Lleida y dos más en la de Tarragona). Barcelona pasará a tener 87, Girona 11, Tarragona 12 y Lleida cinco. Igualmente, Tráfico indicó que se está preparando una nueva promoción de 35 examinadores de los que, una buena parte de ellos se destinarán a Cataluña.

Además, añadió que se introducirán mejoras en el sistema de examen para reducir las listas de espera como habilitar horas extras de examen por la tarde, incorporar cuatro examinadores itinerantes por el territorio o abrir convocatorias extraordinarias del práctico. Y para responder a las reivindicaciones laborales de los examinadores, la DGT les abonará una paga de 250 euros mensuales con efectos retroacticvos desde el 1 de enero de 2018 en concepto de "productividad especial".

Representantes de autoescuelas se reunieron el pasado lunes por la tarde con el responsable provincial de Barcelona de la DGT para reclamar la paralización del sistema Capa en cumplimiento de la sentencia de la Autoridad Catalana de la Competencia (Acco) que anulaba las limitaciones de exámenes prácticos a partir de dicho sistema y que indicaba que incumplirla sería considerado una "infracción muy grave".

El sistema Capa (capacidad de las pruebas de aptitud) lo quiere implantar la DGT para asignar las pruebas de circulación de los permisos de conducir a los centros de formación vial. Desde el sector de las autoescuelas lo ven como una forma de "trasladar el problema de la falta de funcionarios examinadores a las autoescuelas".

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