Un cuadro de Superman en el Salón del Cómic
Un cuadro de supermán en el salón del Cómic EFE
Padres con sus hijos, muchos colegios, chavales jóvenes, muy pocos disfraces y algún que otro niño grande a la caza de un autógrafo de su dibujante favorito son los primeros visitantes del Salón del Cómic de Barcelona, que ha abierto sus puertas esta mañana.

El certamen, el más destacado del género que se celebra en España, tendrá lugar hasta el domingo en el recinto de Fira de Barcelona. En esta edición, la número 26, se rinde homenaje a Mortadelo y Filemón, pareja de investigadores ideada por Francisco Ibáñez.

Una gran exposición en la entrada recibe al visitante. En ella se pueden observar viñetas, dos reproducciones gigantes de los agentes de la T.I.A. y parte del atrezzo utilizado en las películas, como un casco de buzo o unas latas de refresco.

La gente que se acerca a la muestra es talludita. Jaume Enrich, de 65 años, mira atento los dibujos. "Es el cómic que más me gusta, junto a Tintín. Siempre los he comprado y leído". Dice que visita el salón porque le "gusta estar al día".

Víctor e Iñaki, que tienen 20 años, pasan de largo. Lo suyo es el manga. Van disfrazados de Itachi y Sasuke, personajes de su cómic favorito, Naruto. Aseguran visitarán el salón todos los días y, en cada una de las jornadas, lucirán un disfraz diferente.

Se reconocen "frikis, pero no usado como un insulto. Lo nuestro es como a quien le gusta hacer maquetas".

Lo más fuerte está por llegar

En los estands hay poca actividad, de momento. Muchos de ellos están acabando de pulir los últimos detalles. Y la mayoría reconocen que los "días más fuertes" son el viernes por la tarde y el sábado. El hecho que haya llovido intensamente en Barcelona y que se trate de un día laborable ha frenado a los visitantes.

En las tiendas hay de todo. Desde las últimas novedades en cómics a pósters, muñecos de plástico o máscaras de competidores de lucha libre mexicana. También hay espacio para las chucherías, los videojuegos, los talleres de dibujo y los próximos estrenos de cine.

Enormes carteles anuncian la llegada a las salas este verano de películas como Hulk, Hellboy y The Mummy pero, sin duda, la que más ojos atrae es la nueva entrega de Indiana Jones, prevista para el 22 de mayo. Allí están Enric padre y su hijo, también Enric, llegados desde Reus (Tarragona).

El chaval, de 11 años, es tan aficionado a los cómics como su padre. En el cole saben el motivo por el que hoy se ha saltado las clases. "No pasa nada porque saca buenas notas", se apresura a contestar el padre ante la atenta mirada del chico.

Erkes y Adrián, dos chavales canarios de 14 años que han llegado expresamente a Barcelona con sus padres para visitar el salón, intentan hacer un dibujo manga en una sala de aprendizaje. "Lo hacemos para descansar y porque nos han dicho que nos regalarán un manual para aprender a dibujar manga", explican. Y añaden: "los profes nos han dicho que si podían acompañarnos".

El cómic entra en clase

En otra sala hay una clase al completo. Son los alumnos de cuarto de primaria del colegio Patufet Sant Jordi del Hospitalet a los que están enseñando a dibujar manga. Sus profesores, Xavier Mudarra y Meritxell García, los miran atentos.

En su escuela, llevan a cabo un taller de cómic trimestral. El objetivo, aprender literatura y plástica. El maestro dice que a los chavales les gusta la materia, y se la toman en serio. "Los trabajos de las niñas tienen más rasgos manga", justifica.

Mientras, Sara, Marina y Marta corretean por todo el salón. No se pierden detalle. Van de caseta en caseta y pasan por detrás de una exhibición de maquetas de la película el laberinto del Fauno. Son alumnas del IES Serrallonga de Blanes, en la que también han hecho un taller de cómic. A ellas les gusta Mortadelo y Filemón, 13 Rue del Percebe y Esther y su mundo.

Clara y Berta, de 21 años, recuperan fuerzas mientras se comen un bocata detrás de una muestra dedicada a la censura. La primera es gran aficionada al manga y la segunda ha acudido al salón para "ver el ambientillo y la exposición de la serie Héroes , que me gusta mucho". Son estudiantes de Vic y también han faltado a clase.

Los autores empiezan a llegar esta tarde. Y Oscar y Julián, de 32 y 44 años, respectivamente, han pedido fiesta del trabajo para ir a la caza del autógrafo. El dibujante escogido, Yslaire, firmará a partir de las 16.45 horas, pero ellos hacen cola desde mediodía. "Somos unos enfermos", afirman entre risas.