El psiquiatra Javier Criado, a su entrada al juzgado
El psiquiatra Javier Criado, a su entrada al juzgado EUROPA PRESS - Archivo

En el escrito de conclusiones provisionales, al que ha tenido acceso Europa Press, se indica que el doctor Criado atendió a esa paciente en cuatro ocasiones en su consulta entre enero y febrero de 2015 "guiando en todo momento su actuación conforme a las reglas de 'lex artis' -forma adecuada y diligente de realizar los trabajos de un oficio-".

Así, el escrito añade que esa paciente, según consta en su historial psiquiátrico, revisado y puesto de manifiesto en su informe por el médico forense del Servicio de Psiquiatría Forense del Instituto de Medicina Legal "está diagnosticada de un trastorno histriónico de personalidad y de estrés postraumático, así como antecedentes de un trastorno de la conducta alimentaria, bulimia y de un trastorno de ansiedad generalizada, presentando episodios ansioso depresivos, con frecuentes consultas a profesionales de salud mental", destacando su "inestabilidad emocional, con ideaciones de naturaleza suicida".

Además, la defensa, ejercida por el letrado Enrique del Río, añade que la paciente, a finales de 2015, sufre "un cuadro mixto ansioso depresivo ocasionado al parecer por un grave clima de conflictividad con su marido", lo cual motiva que acuda a la clínica del doctor Criado, interrumpiendo las visitas porque, a juicio de ella, éste "le daba la razón" a su marido y decía "que era ella la que tenía que poner de su parte, y eso lo que hacía era hundirla mas".

De igual, modo el escrito de conclusiones apunta que, según consta en la historia clínica elaborada por el acusado sobre su paciente, en la última consulta aquel escribió, "con respecto a su marido parecen ser datos manipulativos con aspecto de venganza por haberla echado de su casa, añadiéndose que citada para asistencia a nueva consulta, ésta "ya no vuelve" y todo "parece ser un intento de conseguir informe contra su marido".

Por ello, tal y como ha adelantado 'Diario de Sevilla', la defensa del psiquiatra estima que los hechos acaecidos "no integran delito alguno" por lo que su representado "no puede ser considerado como autor o cómplice de ningún hecho típico".

De otra parte, entre las pruebas para el proceso judicial, el abogado de Criado solicita que declare el marido de la paciente y que el grupo especializado de la Policía Local de Sevilla y el servicio telefónico del 016 contra el maltrato informen si la denunciante se puso en contacto con ellos.

HECHOS, SEGÚN LA ACUSACIÓN

Según el escrito de conclusiones provisionales de la acusación particular, ejercida por la letrada Inmaculada Torres quien representa a la paciente, Criado, estuvo asistiendo a la denunciante en su consulta en calidad de médico especialista en psiquiatría, encontrándose la paciente "en un estado de especial vulnerabilidad como consecuencia de una depresión, que incluso la llevó a un intento de suicidio".

Si bien, "lejos de proporcionarle ese tratamiento adecuado a su dolencia", el acusado "minimizó el estado" de la víctima y, "abusando de su autoridad, superioridad y posición de dominio en la que él mismo se había colocado, con ánimo de atentar contra la integridad moral de la paciente, le prestó un tratamiento inadecuado a la dolencia que la paciente padecía, profiriendo contra ella expresiones denigrantes, refiriéndose a la misma en varias ocasiones a lo largo de las cuatro consultas con las expresiones 'esta loca no se cura', 'loca loquita', 'ahora te toca loquita, que no te enteras', en ocasiones, delante de otros pacientes, expresiones que le hacían sentirse humillada, avergonzada y vejada".

"RECONDUCÍA SUS PROBLEMAS AL SEXO"

Según el escrito de la abogada de la acusación, "dicho sentimiento de humillación y vejación se acrecentó durante las consultas como consecuencia de las expresiones que el acusado profería" contra la denunciante, al minimizar los problemas de la paciente, "reconduciendo los mismos al sexo, obviando el estado de depresión y de especial vulnerabilidad en el que la misma se encontraba".

Así, en la primera consulta, el acusado preguntó a la paciente, en presencia de su marido, por la vida sexual del matrimonio, respondiendo el marido que ella "se planteaba a veces su identidad sexual" y, dirigiéndose el acusado hacia ella de "una forma grosera y soez, con ánimo de atentar contra su integridad moral, con conocimiento del estado de especial vulnerabilidad en el que la misma se encontraba".

Ese día el acusado recetó a la mujer "grandes dosis de Lexatín, quela dejaban todo el día dormida". En la segunda consulta, seis días más tarde, no preguntó a la denunciante cómo le había sentado la medicación que le había prescrito, sino que, limitándose a aumentarle el tratamiento, se dirigió a ella de "una forma grosera, con ánimo de atentar contra su integridad moral y aprovechándose de esa situación y de su autoridad y superioridad, profirió, de nuevo, expresiones vejatorias y denigrantes".

A pesar de que ella le repetía, "llorando", que estaba separada de su marido y que ya no convivían, Criado insistía que la solución a su estado estaba en mantener relaciones sexuales.

En la tercera consulta, la consulta transcurrió en los mismos términos que las anteriores, el acusado insistiendo, de forma "grosera", en que doña ella tuviera sexo, utilizando continuadamente la expresión 'follar'. Conociendo la situación matrimonial por la que estaba atravesando la paciente, le expresó que "lo que era grave" era no mantener relaciones sexuales y si no lo hacía con su marido "algo se tendría que hacer".

Después, le expresó, de "una forma vejatoria y machista", que se pusiera "un tanga rojo y tacones altos y rojos, diciéndole que eso era lo que le gustaba a los hombres y que 'nada más que muevas un poco los deditos de los pies, se le pone a tu marido así', al tiempo que le hacía un gesto grosero y soez con el brazo, simulando una erección".

En la última consulta, el acusado hizo esperar a la paciente en la sala de espera y, delante de otra persona que allí se encontraba, "con ánimo de humillarla y denigrarla, le volvió a decir, con menosprecio, 'ahora te toca loquita, que no te enteras', lo que causó un gran sentimiento de culpa y vergüenza".

Después de esta última consulta, la denunciante le contó a su marido todo lo ocurrido con el acusado, lo que provocó que no acudiera más, buscando ayuda en otros profesionales.

Este comportamiento del acusado, generaron en la paciente "tal sentimiento de humillación y denigración que ocasionó una agravación de sus síntomas, añadiendo nuevos elementos que la colocaron en una situación de mayor vulnerabilidad".

PETICIÓN DE PENAS

Por ello la acusación particular pide una condena de 14 años y medio de prisión para Criado como presunto autor de un delito continuado contra la integridad moral y cuatro delitos de lesiones por el trato dado a una de sus pacientes, así como el pago de 40.000 euros en concepto de responsabilidad civil por los perjuicios físicos y psíquicos sufridos, así como los daños morales causado a esta mujer.

Por su parte, la Fiscalía Provincial de Sevilla pide dos años de prisión para el psiquiatra como presunto autor de un delito contra la integridad moral, así como una orden de alejamiento de acercarse a menos de 300 metros de la víctima durante tres años. Además, el Ministerio Público reclama a Criado el pago de 6.000 euros en concepto de indemnización a la víctima.

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