El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk.
El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk. EFE / SERGEY DOLZHENKO

El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, ha afirmado este jueves que el colapso de la Unión Soviética fue una "bendición" para Europa Central y del Este, y no la mayor catástrofe geopolítica del siglo XX como lo definió en 2005 el presidente ruso, Vladímir Putin.

"Hoy en Georgia quiero decir alto y claro: el colapso de la Unión Soviética fue una bendición para los georgianos, los polacos, los ucranianos, así como para Europa Central y del Este", dijo Tusk en la conferencia internacional "La senda europea de Georgia", que se celebra en la ciudad georgiana de Batumi, a orillas del mar Negro.

El presidente del Consejo Europeo, que hizo esta reflexión tras recordar las palabras del jefe del Kremlin, agregó que está convencido de que la desaparición de la URSS también fue una bendición para los rusos.

La conferencia de Batumi está dedicada al décimo aniversario del programa Asociación Oriental, cuyo objetivo es el acercamiento entre la Unión Europea (UE) y seis antiguas repúblicas soviéticas: Armenia, Azerbaiyán, Bielorrusia, Georgia, Moldavia y Ucrania.

Continúa la tensión entre Rusia y Georgia

En una rueda prensa conjunta con la presidenta georgiana, Tusk aludió también a la actuales tensiones entre Rusia y Georgia, en particular la prohibición por Moscú de los vuelos directos entre ambos países en represalia por supuestas "manifestaciones rusófobas" en Tiflis.

El presidente del Consejo Europeo calificó la medida rusa de "desproporcionada, injusta y sin fundamento alguno". "Hemos llegado a un momento clave tanto para Georgia como para la UE, ya que necesitamos conferirle un nuevo impulso a nuestra asociación", dijo a su vez en su intervención en la conferencia la presidenta georgiana, Salomé Zurabishvili.

Resaltó que la política y los valores de su país son los europeos, que el 80% de los georgianos respalda la incorporación en la UE y que, por tanto, "Georgia debe participar plenamente en la política europea y estar más incorporada en la economía de Europa".

A su vez, el primer ministro georgiano, Mamuka Bajtadze, señaló "que la seguridad de Europa es impensable sin seguridad en la región del mar Negro". "Georgia está dispuesta a ser el principal socio de la UE en este ámbito", dijo el jefe del Gobierno georgiano, que dirigiéndose a los socios europeos añadió: "Estamos preparados para hacer más, pero de ustedes también se necesita más".