Sánchez y Casado
El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, conversa con el líder del PP, Pablo Casado. EFE/Kiko Huesca

Pedro Sánchez seguirá luchando por conseguir los apoyos necesarios para la investidura hasta el mismo día 22 de julio que se celebra el debate. Para ello, seguirá hablando con el líder de Podemos para lograr un consenso que no se ha conseguido en las cinco últimas reuniones: "Hoy llamaré al señor Iglesias para formar dos equipos para la negociación", ha adelantado este jueves en una entrevista en 'Los desayunos de TVE', pero también se ha movido hacia PP y Ciudadanos, a los que ya no pide la abstención a cambio de nada, sino que se ha mostrado dispuesto a "negociar" su abstención.

El presidente del Gobierno en funciones ha reconocido en televisión que el método de negociación empleado hasta ahora no ha funcionado porque se han mezclado demasiadas cosas. Por eso, quiere volver al principio y asegura que en esa conversación con Pablo Iglesias quiere aparcar las diferencias y en lugar de hablar de cargos, hablar de las políticas que llevarán a cabo. "Es importante saber quién será el próximo ministro de Trabajo, pero es más importante saber si las personas tendrán empleo", ha señalado.

También ha insistido en la necesidad de la abstención de PP y Ciudadanos y, como novedad, ha avanzado que está dispuesto a "negociar" su abstención con la propuesa de una reforma constitucional del artículo 99 para evitar los posibles bloqueos tras unas elecciones, como el actual y como los vividos en 2015 y 2016.

El artículo 99 señala que si en el plazo de dos meses desde que se produce un primer debate de investidura ningún candidato logra la confianza del Congreso, el rey disolverá las cámaras y convocará elecciones; no fija ningún plazo para esa primera votación. Aunque ha advertido de que no tiene que ser esa la fórmula, Sánchez ha recordado que en los ayuntamientos, si ningún candidato obtiene los apoyos suficientes en el pleno, gobierna el más votado, según la LOREG.

Ante las dificultades que está encontrando para conseguir los apoyos y el rechazo a un gobierno de coalición con la formación morada, ha apuntado que su trabajo "no es solo garantizar la investidura, sino también un Gobierno".

Sobre la posibilidad de una coalición con Podemos, Sánchez considera que no es posible porque hay cuestiones de Estado en las que discrepan considerablemente como la situación política de Cataluña, la aplicación del artículo 155 si es necesario y las afirmaciones de Pablo Iglesias de que "en España hay presos políticos". En este sentido, ha explicado que no han ofrecido ministerios al partido de Pablo Iglesias, pero sí otros cargos institucionales. "No hablamos de representación de Unidos Podemos en el Consejo de ministros, pero sí en otros órganos de la Administración".

"Dejé la puerta abierta a que Unidos Podemos propusiera perfiles independientes de reconocido prestigio, pero parece que no les satisface", ha reconocido también el líder socialista que, advierte, es la propuesta más generosa que puede hacer en estos momentos. A su juicio, es la formación morada la única con la que puede formar tándem y descarta hacerlo con Ciudadanos aunque su líder, Albert Rivera, estuviera dispuesto a ello.

Precisamente durante la entrevista ha enviado unas palabras de apoyo al dirigente de la formación naranja, que se encuentra hospitalizado por una infección bacteriana. Si bien reconoce que no le ha llamado ni escrito ningún mensaje, ha aprovechado para desearle "una pronta recuperación". "No tengo una mala relación personal con el señor Rivera", ha asegurado.