El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante el acto de despedida, en el Consejo Superior de Deportes , de la Selección Femenina de Baloncesto, que disputa el Campeonato de Europa 2019 en Letonia y Serbia.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en un acto en el Consejo Superior de Deportes. Óscar J.Barroso - Europa Press

Un día después del fracaso de la reunión entre el presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, y el líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, los socialistas se han dirigido al PP para reclamar que se abstengan "sin condiciones" en la investidura, en reciprocidad con lo que ellos hicieron en 2016.

En plena resaca por la tensión vivida este martes entre Podemos y el PSOE y las acusaciones mutuas por el estancamiento de la negociación para la investidura a la que Sánchez se someterá en 12 días, 66 diputados del PSOE que se abstuvieron en 2016 e hicieron presidente a Mariano Rajoy han pedido al PP que correspondan con el mismo gesto.

Sin embargo, el partido liderado por Pablo Casado ha rechazado de plano este ruego. El líder popular ha recordado que Sánchez se opuso frontalmente a abstenerse, por lo que dimitió como diputado, y se ha remitido a sus declaraciones de este martes, en las que aseguró que por responsabilidad no lo apoyaría.

La carta, difundida por el PSOE, está firmada, entre otros, por el que era entonces portavoz parlamentario de los socialistas, Antonio Hernando, y por el actual secretario de Organización del partido, José Luis Ábalos. Asimismo, la misiva recuerda el "verdadero sacrificio" que supuso para ellos abstenerse dadas sus "diferencias ideológicas" con el PP y "las sombras de corrupción que se cernían sobre él y una parte de la dirección" de ese partido.

"No hablamos de oídas, sino de lo vivido. Quienes firmamos esta carta sabemos bien lo difícil que es hacer el camino que os pedimos que hagáis, pero es posible hacerlo, y es honorable", concluyen los firmantes, que en su mayoría ya no son diputados y algunos se caracterizaron por su posición crítica con Sánchez o por no apoyarle en las primarias de 2017.

Lastra y Montero acuerdan seguir dialogando

Entre los nombres de los autores del documento se encuentra también el de la vicesecretaria general del PSOE, Adriana Lastra, que poco después de hacerse pública la misiva ha mantenido una conversación telefónica con la portavoz parlamentaria de Unidas Podemos, Irene Montero, en la que ambas han confirmado que no hay movimiento de posturas y que a día de hoy el acuerdo no es posible.

El enfado en la formación morada por el enturbiamiento de la relación con los socialistas ha crecido este miércoles al comprobar que el partido de Sánchez sigue mirando a la derecha, en lugar de acceder a negociar con ellos un gobierno de coalición, que continúa siendo la única opción sobre la mesa con la que prestarían sus 42 votos para la investidura.

De hecho, según han indicado fuentes de Podemos, Irene Montero le ha trasladado a su homóloga socialista que su disposición es "plena" para sentarse a negociar un gobierno de coalición de izquierdas y tiene, además, total confianza en que tarde o temprano ese escenario se producirá, porque el presidente "terminará entendiendo" que no tener mayoría absoluta le obliga a negociar.

Los socialistas, que acusan a Iglesias de anteponer el "tacticismo" y los intereses de su partido a los de España y sus ciudadanos, insisten en que un Ejecutivo de coalición con el partido morado alejaría el apoyo a la investidura de Sánchez de otros partidos, como el PNV, y la haría depender de los independentistas.

El PSOE no ha continuado la ronda de contactos

Tras los contactos infructuosos de este martes con Iglesias y Casado, los socialistas no han continuado la ronda con el resto de formaciones para amarrar los apoyos a la investidura, aunque hasta el momento solo tienen un 'sí', el de PRC, además de sus 123 escaños.

El resto de grupos, entre ellos el PNV, está a la espera de que el PSOE los cite para una nueva reunión.

Entre tanto, la situación de bloqueo político vuelve a despertar el fantasma de una repetición electoral, que tendría lugar el 10 de noviembre, y la formación morada ya comienza a pensar en la preparación de la consulta a los militantes previa al debate, con la que espera ver refrendada su posición contraria a la investidura, si antes de convocarla no llega el movimiento esperado por parte de Sánchez.