Hallazgo en Grecia
El cráneo Apidima 2 (derecha) y su reconstrucción. KATERINA HARVATI / UNIVERSITÄT TÜBINGEN

Un equipo de científicos ha analizado con detalle y avanzadas técnicas de escáner dos cráneos humanos fosilizados hallados a finales de los años 70 en la Cueva de Apidima, al sur de Grecia, y han encontrado indicios de que los humanos modernos se dispersaron de África antes y más lejos de lo que se creía.

La investigación, publicada por Nature, está liderada por Katerina Harvati, de la Eberhard Karls University de Tübingen, en Alemania. Debido a la falta de un contexto relacionado y a la naturaleza fragmentada de esos especímenes, esos fósiles, Apidima 1 y Apidima 3, no habían sido antes descritos con detalle. 

Apidimia 1 es un cráneo que dataría de hace 210.000 años y representa el indicio más temprano de la existencia de humanos modernos en Eurasia; precedería a los Homo Sapiens en Europa en más de 150.000 años. El equipo consideró que parecía una combinación de humano moderno con rasgos ancestrales: vieron, por ejemplo, que tenía la parte posterior del cráneo más redondeada, una característica única de los humanos modernos. 

En cuanto a Apidimia 2, dataría de hace 170.000 años y cuenta con rasgos de Neanderthal, como un mayor y más redondeado "supraorbital torus", el hueso prominente que algunos primates presentan sobre los ojos. 

En la investigación se recuerda cómo el sureste de Europa se considera el principal camino por el que se propagaron los humanos modernos fuera de África. Los análisis realizados no solo apuntan a que los humanos modernos se dispersaron de África mucho antes de lo que se pensaba, sino también que se llevaron a cabo múltiples dispersiones.