Almeida en Usera
El alcalde visita el distrito de Usera para presentar el plan de limpieza. AYUNTAMIENTO DE MADRID

La limpieza de las calles continúa siendo una de las principales preocupaciones de los madrileños. Así lo han demostrado este lunes los vecinos del barrio San Fermín, en el distrito de Usera: "Madrid está muy sucio, es un problema que lleva años", explica Manolo. Aunque para él no es un problema político sino de civismo: "Hay muchas papeleras y, sin embargo, muchas cacas de perros sin recoger".

El alcalde José Luis Martínez-Almeida ha puesto esta mañana el foco en una de sus promesas electorales: la limpieza de la ciudad. A primera hora de la mañana, mientras la policía municipal retomaba las multas en Madrid Central, el alcalde tomaba los mandos de su moto de alta cilindrada para visitar el distrito de Usera y saludar al personal de limpieza. Desde ahí, ha presentado el Plan Especial de Refuerzo de Limpieza, a través del cual se han contratado a 491 nuevos trabajadores para reforzar durante el verano los servicios de limpieza.

Un plan que han anunciado este lunes, a pesar de llevar en marcha una semana en los distritos que se encuentran fuera de la almendra central, y que comenzará en los del interior de la M-30 el próximo 15 de julio, "una vez pasadas las fiestas del Orgullo".

El alcalde ha aprovechado el recorrido para resaltar las medidas que están implantando en esta zona del sur. Así, fuera de la almendra central, el personal de limpieza "se ha reforzado en un 26,45% con respecto al mes de julio de años anteriores en los distritos fuera de la almendra central, sobre todo en lo referido a barrenderos", Además, para la limpieza de esta zona de la ciudad de Madrid "se utilizarán 768 máquinas y 943 empleados, de los cuales 491 son nuevas contrataciones", ha explicado.

Se trata, por tanto, de un "plan de choque" que podría alargarse hasta otoño, cuya actuación afectará a todos los distritos de Madrid. "La distribución del trabajo divide cada distrito en tres ámbitos, y el dispositivo especial de cada distrito actúa en cada uno de ellos de lunes a sábado, de esta manera, se realizará una limpieza intensiva en todas las calles del distrito dos días a la semana, mientras que los domingos se ejecutarán limpiezas de repaso", explican las fuentes municipales.

Un proyecto que podría compararse al de la limpieza intensiva de una casa: en lugar de barrer a diario y con la misma intensidad todas las habitaciones, cada día de la semana se focalizaría en una sola estancia. De la misma manera, en lugar de limpiar todas las calles a diario, el nuevo plan dividirá cada distrito en barrios y cada uno contará con un mayor despliegue de limpieza en un día concreto de la semana –sin descuidar las otras zonas–, de tal manera que a final de semana todos los distritos estarían limpios a fondo.

"El principal problema que los madrileños han denunciado en los cuatro años de gobierno de la izquierda en la ciudad de Madrid era el estado de suciedad y de abandono en que se encontraba, por lo tanto, esta es una de las principales tareas que entendemos que es imprescindible para mejorar la calidad de vida de los madrileños", ha declarado el alcalde.

De este modo, la nueva campaña se va a centrar fundamentalmente en resolver el estado de limpieza en las calzadas, erradicar los grafittis que están inundando la ciudad, la recogida de residuos, con medidas fundamentales como el baldeo. Y, todo ello "sin un coste añadido".

Aun así, el nuevo Gobierno apela al deber cívico: "Es imposible que la ciudad no se ensucie, pero si todos los madrileños que vivimos aquí hacemos los esfuerzos necesarios para que no ocurra, Madrid será cada vez más limpia", propone Almeida.

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