La ministra portavoz, Isabel Celaá.
La ministra portavoz, Isabel Celaá. EFE / Pedro Puente Hoyos

Lejos de disminuir la polémita por el acoso sufrido por los miembros de Ciudadanos durante la celebración del Orgullo, increpados por sus pactos con Vox, el incidente sigue muy presente un día después del suceso. Desde el partido naranja continúan pidiendo la dimisión del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, por "alentar" a los manifestantes y exigen a Pedro Sánchez que le cese si no se produce la dimisión "inmediata".

"Nadie ha salido del armario por su orientación sexual para volver a meterse por su orientación política", ha denunciado este lunes la portavoz nacional del partido, Inés Arrimadas, tras la reunión de la Ejecutiva. Se ha preguntado "qué seguridad puede tener la ciudadanía con un ministro del Interior que alienta a la calle".

Desde las asociaciones como FELGTB o Cogam no hacen autocrítica y culpan directamente a Ciudadanos de "hacerse las víctimas". En una entrevista 'Los desayunos de TVE', la presidenta de la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales (FELGTB), Uge Sangil, ha reconocido que hubo "crispación verbal por ambas partes" y niega que se produjeran lanzamientos de vasos, hielos y botellas.

No obstante, justifica la reacción de los manifestantes contra el partido, que tuvo que salir escoltado, porque "se tiene que hacer una denuncia pública de quien pacta con la ultraderecha para quitar derechos".

Pese a que tanto Vox como el PP han apoyado a la formación naranja, desde el Gobierno que han mostrado su rechazo a las agresiones vividas por Ciudadanos, consideran "desmedida" y "fuera de lugar" la petición de dimisión del ministro del Interior. La responsable de la cartera de Empleo, Magdalena Valerio, considera que "el ministro Marlaska es un estupendo ministro, es una persona seria, es una persona responsable y no estoy para nada de acuerdo con esta petición", pero también ha señalado que es "relativamente errático" el rumbo de Ciudadanospor sus acuerdos con Vox para conformar gobiernos de coalición con el PP.

En el mismo sentido se ha expresado la ministra portavoz, Isabel Celaá, que ha condenado el "acoso" a los miembros del partido naranja a la vez que ha desvinculado las palabras del responsable de Interior. "Ha dado siempre muestras de expresarse en libertad y en defensa del colectivo LGTBI, y sus referencias en todo caso eran a políticas pero en absoluto para negar a nadie la entrada en una manifestación pública", ha señalado.

Podemos no condena los hechos

El líder de Podemos, Pablo Iglesias, ha asegurado este lunes que "es lógico" que el colectivo LGTBI no esté "muy contento" con Ciudadanos con motivo de la celebración del Orgullo al ver que este partido ha llegado a un acuerdo de Gobierno con la "extrema derecha homófoba".

En declaraciones a los medios antes de participar en los cursos de verano de El Escorial (Madrid), Iglesias ha defendido que Ciudadanos tiene "derecho" a ir a manifestaciones "como todo el mundo", pero que no le sorprende que a los colectivos LGTBI no les guste que pacten con la "ultraderecha homófoba". "A nadie le puede sorprender que si te dedicas a pactar y gobernar con la ultraderecha homófoba los colectivos LGTBI te transmitan que no les gusta mucho eso", ha manifestado el líder de Podemos sobre lo sucedido el pasado sábado en la manifestación del Orgullo, cuando se impidió avanzar y se increpó a la comitiva naranja.

Abascal se suma a la petición de dimisión

PP y Vox son las formaciones que de forma más contundente se han solidarizado con Ciudadanos aunque solo la última se ha sumado a la petición de dimisión de Marlaska. En una rueda de prensa en Murcia, Abascal ha condenado que, "al calor de las movilizaciones del 'lobby' del Orgullo Gay", los cargos y simpatizantes de la formación naranja sufrieron un "intento de agresión justificado" por el ministro del Interior en funciones, Fernando Grande-Marlaska, al que ha calificado como "ministro vulgar chavista".

Para el líder de Vox, las "gravísimas" declaraciones de Grande-Marlaska al sostener que es irresponsable o ilusorio pensar que no va a tener consecuencias "pactar con quien de una forma descarada, incluso obscena, trata de limitar los derechos humanos", deben acarrear su dimisión. "La solidaridad con Ciudadanos no tiene matices, pero sí memoria", ha argumentado Abascal recordando que manifestantes con "banderas totalitarias" provocaron incidentes a la entrada de un hotel donde Vox celebró un acto en Murcia en noviembre de 2018.