La sentencia, a la que ha tenido acceso Europa Press, considera probado que la víctima recriminó al acusado haber dejado la puerta del bar abierta porque entraba frío, y que tras la discusión se produjo la agresión en la calle.

"El procesado, con la intención de menoscabar su integridad física, le atacó en una ocasión con la copa de cristal previamente rota que tenía en la mano clavándosela en el cuello y procediendo seguidamente a propinarle puñetazos en la cara mientras le decía '¿Quieres que te mate?", señala la sentencia.

La víctima sufrió una herida en el cuello que no le afectó a los vasos sanguíneos, pero que precisó un tratamiento quirúrgico que tardó en sanar 101 días, ahora tiene una cicatriz cervical.

La Audiencia Provincial ha impuesto al procesado, en prisión preventiva desde febrero de 2018, la prohibición de acerarse a menos de 100 metros del lugar de trabajo o domicilio de la víctima durante cuatro años y la obligación de indemnizarla con 10.000 euros.

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