Cerebro
Ilustración de la actividad cerebral, en una imagen de archivo. GTRES

La sobrealimentación, al reducir los frenos naturales del cerebro para la ingesta de alimentos, puede causar cambios neurológicos que continúan provocando la alimentación patológica y conducen a la obesidad. Es decir, según un nuevo estudio en ratones realizado un equipo de científicos internacional, la obesidad altera el las neuronas y evita que funcione la sensación de estar saciado.

Los resultados, publicados en la revista Science, demuestran cómo la obesidad inducida por la dieta modifica la función de un sistema neurológico crucial de supresión de la alimentación. Estos hallazgos podrían ayudar a identificar nuevos objetivos terapéuticos para los trastornos de la alimentación y la obesidad en los seres humanos.

La obesidad, una enfermedad que afecta a más de 500 millones de adultos en todo el mundo y un factor importante en el aumento de la incidencia de una gran variedad de otros problemas de salud graves, a menudo se considera una de las preocupaciones más apremiantes a nivel mundial.

Si bien la obesidad se puede relacionar con algunas causas médicas poco frecuentes, los hábitos alimenticios poco saludables son ampliamente reconocidos como el mayor determinante. Sin embargo, poco se sabe acerca de cómo la obesidad afecta el cerebro o los mecanismos neurológicos subyacentes, para contribuir a estos comportamientos alimentarios adversos.

El área del hipotálamo, crucial en la conducta alimentaria

Investigaciones anteriores sugieren que el área hipotalámica lateral (LHA), una región del cerebro que media las funciones fisiológicas relacionadas con la supervivencia, desempeña un papel crucial en el control de la conducta alimentaria.

En un modelo de ratón de obesidad, Mark Rossi y sus colegas de la Universidad de Carolina de Norte (EE UU) utilizaron una combinación de secuenciación de ARN de una sola célula e imágenes de calcio de dos fotones para identificar alteraciones relacionadas con la obesidad en células particulares dentro del LHA. Los resultados identificaron una clase discreta de células, las neuronas glutamatérgicas, que funcionalmente frenan la alimentación para suprimir la ingesta de alimentos más allá de la saciedad, en condiciones ideales.

Sin embargo, en ratones alimentados con dietas altas en grasa y obesogénicas, los investigadores descubrieron que estas neuronas estaban altamente modificadas de manera única, lo que interrumpió este sistema natural de supresión de la alimentación para promover la sobrealimentación y la obesidad.