Huawei
Tienda de Huawei en Bangkok. Rungroj Yongrit / EFE

La guerra comercial que enfrenta a China y Estados Unidos ha puesto a la compañía asiática Huawei en jaque. Las medidas adoptadas por Donald Trump para frenar el rápido avance del gigante chino parecen estar surtiendo efecto y el popular fabricante de móviles ha pasado de competir codo con codo con Apple y Samsung a sufrir importantes pérdidas, tanto económicas como de prestigio.

El origen del conflicto

El 1 de diciembre de 2018, la directora financiera de Huawei, Wanzhou Meng, fue arrestada por las autoridades canadienses para ser extraditada a EE UU por la supuesta violación de las sanciones impuestas por Washington contra Irán. Este hecho activó las tensiones entre ambos países.

Huawei, amenaza global

EE UU no tardó en acusar a la empresa de espionaje. Sus servicios de inteligencia afirmaron que la tecnología de Huawei podría funcionar como un caballo de Troya en los países occidentales, un sistema con el que el gobierno chino podría obtener datos confidenciales que pondrían en peligro la seguridad.

El veto de Donald Trump

El 16 de mayo, el presidente estadounidense declaró una emergencia nacional para prohibir a las compañías de su país usar equipos de telecomunicaciones fabricados por empresas que supuestamente intentan espiar a EE UU.

El mandatario plasmó su decisión en una orden ejecutiva, que se dirige contra los "adversarios extranjeros" de EE UU, pero no nombra específicamente a China. En una decisión posterior, el Departamento de Comercio incluyó a Huawei en una lista de compañías y personas a las que se prohíbe el acceso a tecnología estadounidense.

Google rompe con Huawei

El 19 de mayo, el gigante estadounidense suspende los negocios con Huawei y anuncia que dejará de actualizar su sistema operativo Android a los clientes de teléfonos de esta compañía.

Además, esto significaba que los futuros móviles Huawei no podrán incluir aplicaciones y servicios como Gmail, Google Maps o la tienda Play Store. Poco después, los grandes fabricantes de chips, entre los que se incluyen Intel, Qualcomm, Xilinx y Broadcom, también cortan el suministro a Huawei.

La caída de las ventas

La incertidumbre y el miedo que esta situación generó en los consumidores tuvo una significativa repercusión en las ventas.

Aunque inicialmente no lo reconocieron, el CEO de Huawei en España, Tony Jin Yon, reconoció los efectos negativos de la situación en un evento sobre el desarrollo del 5G.

"Mentiría si les digo que las ventas no se han visto afectadas. Desde el lunes pasado empezaron a verse dañadas y llegaron a caer entre un 25% y un 30% sobre nuestras cifras habituales", dijo antes de añadir que las ventas se recuperaron pronto.

Los competidores ganan

Lo cierto es que los últimos datos no constatan esa recuperación. Al parecer, Huawei ha perdido en España más del 50% de su cuota de mercado en cuanto a unidades, según han confirmado diversas fuentes de las grandes cadenas de distribución españolas al diario Expansión.

Ese desplome ha beneficiado a su competencia. Tanto Samsung como Xiaomi han visto cómo sus ventas aumentaban en las últimas semanas en torno a un 50%, una cifra muy elevada en el caso de la compañía surcoreana.

Una penalización extra

Además de vender menos, los productos que ahora vende Huawei han perdido valor. A las grandes rebajas que han tenido que hacer (de hasta el 40%) para no sufrir una caída de ventas catastrófica hay que sumar el hecho de que el descenso ha sido asimétrico: aunque aún venden bastante móviles baratos, cada vez menos clientes se animan a comprar un dispositivo de gama alta de una compañía sobre la que pesa tanta incertidumbre.

La falsa anulación del veto

El pasado 29 de junio, el conflicto pareció haber terminado. "Hemos acordado que las empresas estadounidenses puedan vender productos a Huawei", dijo Trump tras pasar casi una hora y media con Xi Jinping en la reunión del G20 en Osaka (Japón).

Sin embargo, la Casa Blanca afirmó este martes que la firma china Huawei seguirá sin poder comercializar la tecnología 5G (último gran caballo de batalla tecnológico) en EE UU, aunque podrá vender pequeños componentes a empresas estadounidenses: "chips, que son pequeños componentes tecnológicos y no tienen ningún impacto sobre la seguridad nacional".

El Departamento de Comercio continúa en esa línea por orden de la agencia federal, que ha confirmado que Huawei sigue en la lista negra. Según Reuters, los funcionarios han recibido un correo en el que se les explica cómo proceder con las empresas que pidan permiso para vender productos de la multinacional china, lo que significa que la empresa china aún se encuentra en una situación muy peliaguda.