'La Casa de Papel'
Álvaro Morte, Itziar Ituño, Pedro Alonso, Esther Acebo y Jaime Lorente, como sus personajes en 'La Casa de Papel'. NETFLIX

Es un fenómeno mundial: La Casa de Papel es la serie de habla no inglesa más vista en la historia de Netflix. Vayas donde vayas, en los 190 países donde la plataforma opera, encontrarás fans de esta serie española creada por Álex Pina.

La tercera temporada (tercera parte, lo llaman ellos) llega el 19 de julio y viene fuerte: la banda se reúne de nuevo para salvar a uno de los suyos y lo hace con un ojetivo grande. El más grande: el Banco de España y todo su oro.

En los albores del estreno de las nuevas entregas, en las que la serie crece aún más en espectacularidad y acción, les hemos preguntado a algunos de sus protagonistas qué les robaron a ellos en la vida real. Porque, aunque ahora son los ladrones más famosos del mundo, alguna vez también fueron víctimas.

A Álvaro Morte, que interpreta a El Profesor, el cerebro y verdarero pegamento de la banda de La Casa de Papel, le robaron y le dieron una lección a la vez. "Cuando yo tenía al rededor de doce años a mis compañeros de clase sus padres les daban paga y a mi no, me daban lo que necesitara puntualmente", comienza su historia el también actor de El Embarcadero. "Pero yo insistí y mi padre, con buen criterio, me dijo que las pagas se dan cuando se hace algún trabajo y me puso unas tareas y me daba una cantidad cada semana". Todo bien hasta aquí... pero igual que ocurre en La Casa de Papel, las cosas pueden ponerse difíciles en un solo segundo.

"Fui ahorrando todo aquello durante meses y me compré unas 'zapas' en las que me gasté todo. Eran unas zapatillas deslumbrantes y absurdas. Esa misma tarde nos íbamos de viaje y dejé las zapatillas encima de las maletas un momento y me las levantaron. Se me quitó la tontería de las marcas de encima. Fue una bofetada de realidad", culmina Morte.

A su némesis en la serie, Pedro Alonso, que interpreta a Berlín, le quitaron algo más personal aún: un maletín. "Me lo había regalado mi madre, mi primer maletín, que dices oh, qué bien. Y lo tenía lleno de cosas, de libretas, de dibujos, estaba trabajando en un guion... y lo perdí todo. Me lo robaron en una estación, de esto que va uno y otro y no sabes ni quién se lo ha llevado", rememora.

Esther Acebo, que empezó siendo una pobre rehén en La Casa de Papel y en la tercera parte será Estocolmo, sufrió el robo más peculiar de todos. "Compré un montón de réplicas de armas para un corto que iba a hacer con unos amigos, Baraka. Y las guardé en mi choche, que luego caí en que llevaba el coche lleno de armas...", recuerda divertida. "Y esa noche me abrieron el coche y se llevaron una réplica de un fusil de asalto que era bastante caro. Había varios, pero sólo se llevaron ese". La venganza llegó por redes sociales. "Me acuerdo que puse en Instagram "¡Ojalá te pillen con ella y sin licencia!".

Lo de Jaime Lorente, Denver en la ficción, fue cosa de no hacer caso a los consejos de una madre. "Me robaron una bici y me cabreé un montón. Mi madre siempre me decía ¡pero súbela a casa! Y yo no la subía por pereza, la dejaba atada con candado. Y me la robaron", explica aún arrepentido.

El robo que más le molesta a Itziar Ituño (que también empezó la serie al lado de la ley, como la inspectora Raquel Murillo y ahora se convierte en Lisboa) es el que se hace de lo que no se puede recuperar jamás. "Lo que más me fastidia es que me roben tiempo, tiempo de vida, de vacaciones... tengo paciencia para esperar, pero que sientas que te están quitando tiempo...".