Motos
Una moto de 'sharing' circulando por Barcelona. MIQUEL TAVERNA

La presión del sector ha dado frutos y el gobierno municipal de Ada Colau en Barcelona ha revisado al alza el número de motos y bicis de uso compartido que permitirá en la ciudad. Las empresas de explotación contarán con 3.975 licencias para bicicletas y 6.958 para motocicletas y ciclomotores, 10.933 en total, un 50% más de las que el Ayuntamiento anunció que otorgaría (7.289) cuando aprobó en febrero la tasa de 71,51 euros por vehículo y por año para estos medios de transporte por ocupación de la vía pública. Así lo establece la normativa de concesión de permisos para estas compañías que ha aprobado definitivamente el Consistorio, que ha presentado este jueves el concejal de Movilidad, Eloi Badia, y con la que Smart Mobility, la plataforma que agrupa a las empresas del sector, ha afirmado estar satisfecha.

Badia ha explicado que cada compañía tendrá la posibilidad de optar a un máximo de 1.325 licencias para motos y 2.319 para bicis y que "en las próximas semanas" se llevará a cabo un sorteo para determinar el orden de las adjudicaciones, previstas "antes de agosto o a la vuelta del verano". Acto seguido, las empresas podrán comenzar a operar bajo la nueva regulación y no de forma alegal, como lo hacen ahora los operadores de 'motosharing' y 'bicisharing' que existen en la capital catalana y que reúnen unas 1.500 bicicletas y 2.325 motos.

Cada licencia tendrá una vigencia inicial de tres años, prorrogable por uno más si así lo permite el Ajuntament, y el número total de autorizaciones será revisado anualmente.

Mantener este permiso comportará una serie de obligaciones para las compañías, entre ellas, no concentrar más del 50% de su flota estacionada en el centro por un periodo superior a dos horas. En este caso, el Consistorio considera como centro el Eixample y sus alrededores y excluye Ciutat Vella porque, según Badia, "las empresas no operan prioritariamente allí porque no hay suficientes espacios de aparcamiento".

Los operadores, además, deberán facilitar al Ayuntamiento los datos de geolocalización de todos los vehículos en tiempo real durante todo el día, respetar la normativa vigente y tener el seguro correspondiente y un compromiso de responsabilidad social en materia laboral.

El incumplimiento de las condiciones de uso del espacio público conllevará sanciones de 450,76 euros. Además, se podrá proceder a la incautación de una garantía que se establece en un 10% del importe de la tasa para el conjunto de vehículos.

A pesar de que Smart Mobility ha valorado positivamente la normativa, la empresa Mobike ha afirmado a través de un comunicado que el número de licencias debería ser mayor, "sobre todo teniendo en cuenta que hay más de 600.000 turismos privados en Barcelona".

Después de las motos, será el turno de los patinetes y coches compartidos

Badia ha afirmado que aunque los patinetes compartidos no están permitidos en Barcelona –excepto los que se alquilan a grupos y con guía–, no se descarta autorizarlos.

El Ayuntamiento empezará a trabajar ahora en una posible regulación para estos vehículos y para el 'carsharing'.

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