Ensalada de pasta
Ensalada de pasta  Iker Morán

La ensalada de pasta es un clásico que en estos meses abunda en nuestra nevera, junto al gazpacho y el melón. Pero la temporada de calor es muy larga, y para no acabar hartos de comer lacitos con atún, maíz dulce y tomates cherry, vamos a ponernos las pilas y a darle una vuelta a la clásica ensalada por excelencia del verano.

Lo bueno es que no hay ninguna norma escrita sobre este plato y podemos hacer tantísimas versiones como queramos. Mientras lleve pasta y algo de verde por aquello de poder seguir llamándola ensalada, tenemos vía libre para tirar de imaginación o aprovechar los restos de comida que tengamos por casa.

Y si se nos acaban las ideas o con el calor estamos un poco espesos, hemos preparado una larga lista con propuestas de ensaladas de pasta para todos, desde los más clásicos hasta los que siempre están buscando un punto exótico en sus recetas.

La clásica

Empezamos por la de siempre, la clásica, la que gusta tanto a niños como a adultos y es un acierto seguro.
Una base de pasta sencilla (lacitos, espirales, plumas...), con un par de latas de atún, tomates cherry (o tomate grande troceado), maíz dulce, aceitunas sin hueso y algún tipo de queso troceado. A partir de ahí, se puede añadir lo que queramos o sustituir por ejemplo el atún por pollo o tofu.

Con pollo rebozado

Esta mezcla está impresionante y es perfecta para los que no son muy amantes de las ensaladas en general.
Rebozamos unos filetes de pechuga de pollo, los dejamos templar y cortamos en tiras. Preparamos una base de mezcla de ensaladas y ponemos la pasta hervida con unos trozos de manzana, otros de queso roquefort y encima el pollo rebozado. La mezcla de sabores es tan rica que no necesitará vinagreta, con un poco de aceite de oliva virgen extra, sal y pimienta queda perfecta.

Espinacas y lentejas

La ensalada de lentejas también es un plato perfecto para verano. Si no queremos elegir, podemos juntar las dos y convertirlas en un plato de lo más completo. Lentejas cocidas, espinacas frescas (o pasadas unos minutos por la sartén), tomate troceado y pasta larga (espagueti, tallarines...) es lo único que necesitamos para este platazo. Podemos añadir pollo, tofu o atún troceado.

Con vegetales crudos y fideos orientales

Conseguir una ensalada de pasta diferente y muy rica no es complicado. Con unas cuantas tiras de zanahoria y calabacín crudos, unos tomatitos cherry, aguacate troceado, un puñado de cacahuetes (o cualquier otro fruto seco), fideos orientales y un poco de cilantro estará lista. Simplemente con aceite, pimienta y sal ya queda bien, pero siempre podemos añadir una vinagreta que nos guste.

Con embutido

Preparamos una ensalada de pasta con hojas de lechuga variadas, rúcula o espinacas, nuestra pasta favorita y tomate troceado. Añadimos queso mozzarella y unas tiras de embutido. Hacemos una vinagreta con aceite, sal y una mezcla de mostazas.

Estilo griego

Solo necesitamos pasta, tomate troceado, queso feta, aceitunas negras y verdes (de las buenas) y un buen chorro de AOVE, sal y si queremos un poco de albahaca troceada. Una combinación muy buena y que se preparara en un momento.

Picante con gambas y rúcula

Esta receta tan sencilla va a encantar a los amantes del picante. Preparamos nuestra pasta larga y ponemos la rúcula sobre ella. Salteamos en una sartén con un poco de aceite unas gambitas sin piel, con sal y pimienta negra. Cuando estén templadas las ponemos encima de la rúcula. Preparamos una vinagreta picante con aceite de oliva virgen extra, una pizca de guindilla en polvo o picada muy fina, sal y zumo de media lima o limón.

Con salmón ahumado y salsa de yogur

El yogur natural es un buen aliado para preparar salsas saludables y sustituir otras como la mahonesa. Solo tenemos que mezclar un yogur natural con una pizca de sal, eneldo, aceite de oliva virgen extra y pimienta.
Mezclamos la pasta con una mezcla de lechugas o espinacas, unas tiras de salmón ahumado y un huevo cocido troceado. Incorporamos la salsa de yogur y ya tenemos otra estupenda receta.

Con sardinas de lata

Las sardinas de lata, aunque las tengamos un poco olvidadas, son saludables y pueden utilizarse en un montón de recetas. Para animar una ensalada de pasta también funcionan de maravilla.
Sacamos los aros de una cebolla roja y la sumergimos 10 minutos en zumo de limón o lima. Preparamos la pasta y la mezcla de lechugas. Troceamos unos pimientos verdes (que pueden ser crudos o previamente horneados) y añadimos las sardinas con la cebolla escurrida. Preparamos una vinagreta con zumo de lima y, si queremos darle un toque picante, algo de guindilla.

Con frutas y quesos

Las frutas van muy bien en cualquier tipo de ensalada, y las de pasta no son una excepción. Si vamos un paso más allá y a una ensalada de pasta clásica le añadimos por ejemplo unos melocotones troceados y previamente pasados por la sartén, va a ser una delicia. Con los quesos pasa lo mismo, podemos usar mozzarella o quesos tiernos pero, para darle un puntazo, lo suyo es usar quesos fuertes, incluso cabrales, para convertir nuestro plato en una receta de nivel.

Vinagretas

A veces no es necesario añadir nada más: si los ingredientes son frescos y buenos, con un buen aceite de oliva virgen extra y sal será suficiente. Pero si queremos preparar una vinagreta para hacer aún más sabrosa nuestra ensalada, podemos jugar con ingredientes como lima, mostaza, guindilla o cilantro.