Paul Giamatti
El actor Paul Giamatti, en Madrid. ENRIQUE CIDONCHA / MOVISTAR

En la aclamada serie Billions el actor Paul Giamatti, ganador de dos Globos de Oro y un Emmy, interpreta al poderoso fiscal general de Nueva York que trata, de una forma casi obsesiva, de hacer que los grandes magnates, millonarios y tiburones financieros paguen por sus desmanes cometidos en el ámbito fiscal.

Billions es considerado el Juego de Tronos del mundo financiero, por la gran cantidad de personajes que hay, por sus complejas tramas y por los inesperados giros en las mismas. Y porque en esta serie, también, el que juega al juego y no gana, muere.

Giamatti pasó recientemente por Madrid para promocionar la serie, que acaba de renovar por una quinta temporada que llegará a las pantallas en 2020. Las cuatro primeras están disponibles en Movistar+.

El nominado al Óscar interpreta a un hombre en la cima del poder, látigo y castigo de los poderosos, sobre todo, y al menos al comienzo de la serie, de su archienemigo Bobby "Axe" Axelrod (Damian Lewis). Pero la serie tiene otra capa, la de la intimidad de estos personajes poderosos, la de su sexualidad.

Y la ficción original de Showtime se ha sumergido en todo tipo de modos de sentir las relaciones sexuales, no solo por las heterosexuales y homosexuales, sino que ha ido más allá, por ejemplo con Taylor (Asia Kate Dillon), un personaje de sexo no binario o por las escenas de sadomasoquismo. Y ahí es donde entra Paul Giamatti.

Pues Chuck Rhoades, el personaje de Paul Giamatti, practica sadomasoquismo con su mujer (Maggie Siff), como sumiso. ¿Cómo se siente uno cuando se enfrena a un guion con este tipo de escenas? "Cuando vi en el guion que tenía que interpretar escenas de sadomasoquismo me pareció que sería muy divertido. Y lo fue", dijo divertido el actor, que considera que estas escenas son una buena metáfora o resumen de la serie, "por el dominio y la sumisión que muestran".

Antes de rodar, se habla todo. "Hablo con Maggie, que es mi mujer en la serie y hablo con ella porque se hace más cómplice. Hablamos sobre lo que ella tiene que hacer, cosas del tipo vas a pisarme aquí o aquí"... explica el actor, que además hace ver que nunca están solos, pues hay siempre un asesor.

"Una de las cosas más delicadas fue una secuencia en la que empleábamos un aparato eléctrico y yo no sabía cómo hacer eso. Mi compañera me daba con el aparato, me picaba y no pasa nada, claro. Y yo tenía que decir "uy, uy, uy" y hacer ver que me daba calambre". ¿Y cómo se finge eso? Es fácil: asesorándose.

"En la mayoría de las ocasiones está el asesor, que te dice qué hay que hacer y cómo es la reacción que deberías tener para que sea lo más creíble posible sin pasar por la experiencia", revela el intérprete, nominado al Oscar por Cinderella Man.

Ya poco le queda por hacer a este actor multipremiado y considerado. "He hecho de todo, salvo pornografía y quién sabe"... bromeaba el actor con la prensa. Sin embargo, se ponía serio para recalcar una de las cosas realistas de la serie: "Los ricos y los poderosos se salen siempre con la suya", una injusticia que ocurre "tanto con el poder financiero como con el político, aunque más con el primero". Y ahora, con la figura de Trump sobrevolando la afirmación, "es más obvio que nunca, porque no hay ningún control sobre ellos".