Roberto Torretta
El prestigioso diseñador Roberto Torretta, en su estudio de Madrid. JORGE PARÍS

Ubicado en el castizo barrio de Chamberí (Madrid), la nave en la que se encuentra el taller de Roberto Torretta parece que busca pasar desapercibida entre los edificios de ladrillo. No hay cartel en la puerta o un elemento distintivo que delate que allí dentro trabaja uno de los diseñadores más aplaudidos de la moda española.

Encontramos a Torretta en uno de los procesos más interesantes antes de un desfile: rematar la colección que presenta este lunes en la Mercedes Benz Fashion Week Madrid. Estrechar, alargar, cortar… ultimar todo aquello que da sensación de conexión entre unas prendas y otras. "La pasarela resume en 15 minutos el trabajo de seis meses de mucha gente", explica el argentino.

¿Es cierto el tópico de la libretita en la mesilla para tomar notas en medio de la noche?
No sucede (risas).

¿Tampoco sueña con ropa?
A mi edad sueño con otras cosas (risas).

¿Cuánto tarda en crear una colección?
En total seis meses. Comenzamos viendo tejidos, luego elegimos una idea como punto de partida, nos reunimos con el departamento de diseño y cada uno aporta su punto de vista. Tenemos un equipo creativo, que yo coordino, y en el que hay cuatro personas de diferentes nacionalidades.

Para que una colección funcione a nivel ventas, ¿tiene que integrar bien las tendencias que se ven por la calle?
La pasarela es un equilibrio entre diferentes cosas. Por un lado, el departamento de comunicación te pide que haya algo nuevo que resulte interesante para poderlo difundir. Por otro, el área comercial demanda otro tipo de prendas. La calle también aporta, pero lo más importante es la calidad y esa es nuestra apuesta. El 80% de lo que se ve sobre la pasarela se comercializa.

No echa mano de ‘influencers’, no tiene tienda ‘online’, Instagram no lo explota mucho… la suya es una marca atípica en los tiempos que corren.
Estamos en muchos frentes y proyectos... demasiados. Instagram lo pusimos en marcha hace un año y estamos contratando gente que se encargue de gestionar nuestras redes sociales. La venta online también está pendiente.

Roberto Torretta

La reina Letizia es una de sus clientas. ¿Sintió presión la primera vez que trató con ella?
No porque fue Casa Real la que nos contactó para que adaptásemos unas prendas. Fue todo muy cómodo y fluido. Además, Letizia es una persona que apuesta por la moda española. Cuando estuvo de viaje oficial por Argentina lució un vestido nuestro y fue un detalle muy bonito.

Se dice que uno de los problemas de los que adolece la moda en España es la falta de apoyo financiero por parte de grandes grupos, algo que sí existe en otros países. La moda española ¿no en rentable?
Es cierto que en España falta ese matrimonio entre industria y moda. Hoy, por hoy es practicamente imposible la internalización si no vas de la mano de una industria que aporte toda una serie de cosas. Nosotros, en definitiva somos un equipo creativo y ya bastante hacemos con comercializar y distribuir lo que tenemos.

¿Se hace indispensable para dar el gran salto y crecer?
Así es, pero desconozco porqué aquí no se logra. La moda española tiene esa asignatura pendiente. Una sociedad entre industria y diseño funciona. Roberto Torretta, por ejemplo, tiene licencias con fabricantes de gafas. Nosotros aportamos diseño y marca, mientras ellos ponen producción y distribución. Y funciona fenomenal tanto en perfumes, calzado, menaje del hogar...

Las grandes cadenas de ropa, en parte, han matado el negocio de la alta costura. Diseñadores de la talla de Elio Berhanyer sufrieron concursos de acreedores que no superaron o Amaya Arzuaga, Miguel Palacio y Javier Larrainzar han tenido que buscar una salida en otros sectores.
Creo que hay que adaptarse a lo que pide el mercado. Ir contra eso no tiene ningún sentido. Nosotros tuvimos la necesidad de crear diferentes marcas y meternos en el terreno de los precios más bajos. Por eso, tenemos tres líneas de negocio muy claras. Una es la de la ropa a medida en la que la cliente viene a nuestro taller y se le hace un diseño exclusivo. Luego está el prêt-à-porter que es el que se ve en las pasarelas y que más tarde se distribuye en tiendas multimarcas. Hay una segunda línea que es RT by Roberto Torretta con unos canales de distribución totalmente diferentes y que se fabrica por volumen.

Otro de los males de la industria es que el consumidor compra masivamente a precios relativamente bajos en lugar de invertir en una prenda que durará años.
Lo has dicho muy bien: no es gastar en ropa es invertir en ella. Nosotros hemos apostado por la calidad y lo mejor que me puede pasar es que los diseños de Roberto Torretta perduren. Que vayas al armario y haya ropa nuestra, que sea tendencia y que los tejidos se conserven bien.

Y está demostrado que las modas siempre vuelven.
Todo vuelve. Los 80 fueron para mí los años más feos en la moda y el otro día viendo un desfile masculino encontré detalles de aquella época.

Da la sensación de que todos vamos uniformados porque cuando algo funciona el resto lo copia.
La globalización, con lo bueno y lo malo, lo que ha hecho es igualar un poco todo. Antes cuando viajabas por el mundo encontrabas un estilo diferente en cada ciudad. Sin embargo, ahora te sueltan en cualquier sitio y es difícil captar la esencia de cada uno.

¿Qué opinión le merecen las ‘ugly shoes’ (zapatos feos)?
Me parece fantástico que la gente joven, como lo hacía yo también a su edad, provoquen con ese tipo de lenguaje.

La moda quiere ir ligada a la sostenibilidad y se están desechando las pieles de procedencia animal por las sintéticas. Sin embargo, en su mayoría están hechas con materiales plásticos que son grandes contaminantes.
Efectivamente, el plástico es uno de los grandes contaminantes que existe y hay que revisar todo eso. Y hay que hacerlo ya porque nos estamos un poco suicidando. Roberto Torretta sigue usando piel (cuero), pero cada vez menos. En cambio, la peletería decidimos dejarla hace cinco años.