"Lo más rápidamente posible". "Cuanto antes". El presidente valenciano, Ximo Puig, y el mismo presidente del Gobierno en funciones han manifestado este martes las prisas por que haya una investidura. Será en julio, pero en la última semana, tres meses después de las generales del 28-A.

El 22 de julio empezará una sesión de investidura que dedicará esa primera jornada a las intervenciones del candidato a la Presidencia y de los grupos parlamentarios. El 23 de julio será la primera votación, en la que Pedro Sánchez necesitará una remota mayoría absoluta. Cuarenta y ocho horas después, 25 de julio, será la segunda, donde bastarán más síes que noes.

Esta puede ser la última parada antes de la repetición de elecciones que, con estos plazos, deberían celebrarse el 10 de noviembre. Lo es porque el El PSOE pone en duda que vaya a haber un nuevo intento de investidura en septiembre, como calcula Unidas Podemos y asumen PP y Ciudadanos. Esa nueva votación debería ser antes de que cumplan dos meses desde la primera, el 23 de julio. Si no hay presidente, se disolverán las Cortes y habrá nuevas elecciones 47 días después.

De momento, estos no son los planes con los que Sánchez ha fiajdo la fecha para la investidura en conversación telefónica desde Bruselas con la presidenta del Congreso, Meritxell Batet. Su intención es ser reelegido antes de la pausa de agosto y la elección de la fecha para la investidura apoya esa tesis aunque también apuntala la contraria.

Nuevos contactos

De todas las fechas que podía haber elegido, Sánchez ha optado por final de mes, postergando el proceso hasta los tres meses después del 28-A y siete semanas después de que recibiera el encargo del rey de someterse a la votación. Así se da margen para volver a sondear el apoyo de los grupos en una nueva ronda de contactos y ampliar sus apoyos, que ahora se reducen a los 123 diputados del PSOE más el del Partido Regionalista de Cantabria (PRC).

Según fuentes del Gobierno, la intención es abrir nuevas consultas, pero para concretar cuándo y quiénes serán los interlocutores habrá que esperar a que Sánchez reorganice su agenda cuando regrese de Bruselas, donde este martes ha vuelto a participar en una maratoniana jornada para nombrar a los dirigentes de las instituciones de la UE.

Sin embargo, la elección de la fecha de la investidura también mantiene la tensión sobre la amenaza de ir de nuevo a las urnas si no hay acuerdo en julio. Unidas Podemos, PP y Cs creen que es un "farol", pero que no va en serio habría quedado más claro si Sánchez hubiera elegido la semana anterior, porque las generales serían en una fecha tan poco apropiada como un puente, el Todos los Santos.

Acuerdo Sánchez-Iglesias

En todo caso, el presidente, el PSOE y el Gobierno insisten en que debe haber investidura en julio. Tras conocerse la feha para la votación este martes, las miradas se volvieron a Unidas Podemos, porque un acuerdo entre Sánchez e Iglesias desencadenaría el resto de la mayoría necesaria, ha apuntado un portavoz de otro partido de izquierda, que no ve tan claro que otras elecciones sean tan positivas para el PSOE como apuntan sus cálculos.

Los de Iglesias no lo pondrán fácil. Insisten en entrar en el Gobierno y su portavoz, Irene Montero, ha acusado a Sánchez de buscar una "investidura fallida" y le ha reprochado que "no ha negociado nada con nadie", con el objetivo de presionar a Cs para que se abstenga.

El coordinador de IU, Alberto Garzón, también ha criticado, en su caso a Sánchez, por comunicar la fecha desde Bruselas, sin hacer ninguna propuesta y sin contar con los apoyos suficientes.

Fuera de Iglesias, Sánchez dificilmente podrá contar con PP y Cs, a los que reclama la abstención. Fieles a sus estilos bien diferenciados, Pablo Casado acudirá a otra reunión si Sánchez le convoca, pero no le concederá su abstención.

Por su parte, Albert Rivera ha vuelto a dejar claro este martes que no volverá a sentarse con el presidente del Gobierno, que espera de él su abstención a la investidura. "No tengo nada más que hablar con Sánchez", que con quien tiene que hablar es con "sus socios", es decir Podemos y los grupos independentistas que apoyaron la moción de censura. Así, ha confirmado que no volverá a ir a una nueva consulta con Sánchez si de aquí al 22 de julio el presidente vuelve a convocarle, tal y como ya se negó ha hacer hace unas semanas.

En su comparecencia tras conocerse los altos cargos europeos propuestos por los líderes de la UE, Pedro Sánchez ha acusado a Albert Rivera, de no tener "un mínimo decoro" institucional por haber dicho que no piensa reunirse con él dentro de la nueva ronda de contactos.