Las autoridades de Japón anunciaron que desde este lunes y hasta fin de año sus barcos capturarán 227 ballenas con fines comerciales, por primera vez desde 1988, y después de que el Gobierno japonés decidiera retirarse de la Comisión Ballenera Internacional (CBI).

La Agencia Pesquera de Japón informó de que los ejemplares que capturará su flota serán 52 de la especie Minke, 150 de rorcual Bryde y 25 de rorcual común.

La caza se realizará en aguas territoriales japonesas, garantizando la sustentabilidad de esos cetáceos, agregó la misma fuente. No se capturarán ballenas en aguas del océano Antártico ni del hemisferio sur.

Según cálculos de una comisión internacional citados por la Agencia Pesquera, de la clase Minke hay actualmente 20.513 ejemplares, de la rorcual Bryde hay 34.473 y de la rorcual común 34.718.

El pasado 26 de diciembre Japón anunció que se retiraba de la CBI, de la que era miembro desde el 21 de abril de 1951. El país había respetado hasta ahora la moratoria en la caza comercial de ballenas acordada en 1982, que entró en vigor en 1986, y a la que se sumó Japón en 1988 (hace ahora 31 años), cuando Tokio anunció que su actividad ballenera pasaría a ser de carácter "científico".

La retirada se conoció después de una serie de amenazas en ese sentido del Gobierno nipón y el poco éxito que ha tenido para convencer a otros integrantes con el fin de modificar la moratoria en la caza de ballenas y permitir una pesca regulada por la CBI.

La decisión de Japón sigue a otras naciones que anteriormente se han retirado de esa institución, por diversas razones. Canadá, por ejemplo, abandonó esa comisión en 1982 por disconformidad con los métodos para definir la moratoria y no tener intereses en la industria ballenera. Esa nación prohibió en 1972 la caza de esos cetáceos, aunque otros países, como Noruega, mantienen las capturas.