Carlos Marañón
Carlos Marañón, hijo, sobrino y nieto de futbolistas, posa con el libro 'Quedará la ilusión'. JORGE PARÍS

Todos los aficionados al fútbol recuerdan los Mundiales de su infancia y de su juventud. Tienen vívidas imágenes mentales de dónde estaban viendo y con quién los partidos que, cada cuatro años, paralizan al mundo.

Con esta premisa, Carlos Marañón y Galder Reguera iniciaron el pasado verano un intercambio de cartas en el que la Copa del Mundo de Rusia 2018 es la excusa para hablar no sólo de fútbol, sino de la vida, la paternidad, la nostalgia y los recuerdos. El resultado es Quedará la ilusión. Una correspondencia durante el Mundial de Rusia (Libros del K.O.).

¿Cómo nace este proyecto?
Yo no contaba con hacerlo. No tenía tiempo:el trabajo, la enfermedad de mi mujer, los niños... Galder y yo iniciamos una correspondencia, que es un formato más fácil. Además, yo creo que al final escribes por envidia, Galder es un tipo que escribe muy bien y quería hacer algo con él. La editorial Libros del K.O. decidió llevar esta correspondencia a un libro y así ambos, de paso, saldábamos una deuda con la editorial.

¿Y eso?
Libros del K.O. publicó la colección Hooligans ilustrados [una serie de libros sobre equipos españoles escritos por aficionados a esos clubes]y ni Galder ni yo escribimos los libros sobre nuestros equipos (Athletic Club y RCD Espanyol). En mi caso, no podía competir con Enric González y el del Athletic Club lo escribió Eduardo Rodrigálvarez, así que medio en broma, nos llamábamos ‘los resentidos del K.O.’ Le dije a Emilio Sánchez Mediavilla (uno de los fundadores de la editorial) que nos debía una y con este libro, la deuda quedó saldada.

¿Cuál es el primer Mundial del que tiene recuerdo Carlos Marañón?
Tengo recuerdos del Mundial de Argentina 78, porque mi padre estaba allí. Recuerdo las reuniones familiares en casa, el jaleo durante los partidos.

Y del resto de Mundiales de la infancia, el recuerdo es imborrable...
Es curioso, porque recuerdo mejor aquellos mundiales que los recientes. Del último no recuerdo nada. No me acuerdo ni de los partidos de España. Creo que es porque ahora hay más uniformidad, todos los estadios se parecen, todo se sale menos de la norma. El decorado se parece cada vez más y todo queda en una nebulosa.

Relacionamos los Mundiales con eventos de nuestra vida. ¿Con cuál relaciona el de 2018?
Para Galder y para mí es el primer Mundial que hemos visto con nuestros hijos, y ahora ya será también el Mundial del libro.

Precisamente, la relación padre-hijo es muy importante en el libro.
Galder escribió un libro titulado Los hijos del fútbol y este supone cierta continuación. La relación con nuestros hijos es clave. Es ver el Mundial con sus ojos. Mi hijo mayor, por ejemplo, se acuerda de todo del Mundial de Rusia. Era el primer Mundial de fútbol que veíamos con ellos. Es una primera vez.

El libro está también impregnado de una fuerte sensación de nostalgia.
Soy muy nostálgico y muy sentimental, y espero que mis hijos no sean así. Obviamente esta nostalgia la trasladamos al libro. En realidad es un síntoma de que te haces mayor, de que tenemos menos tiempo para asimilar las cosas, y eso nos da un poco de miedo.

Llama también la atención el nivel de sinceridad que hay en las cartas que intercambian.
Así es. A mí me vino bien porque estaba pasando un momento complicado por la enfermedad de mi mujer. Escribir estas cartas tuvo un poder terapéutico. Hacerlo en este formato propició también que fuera más espontáneo, aunque supiéramos que íbamos a ser leídos.

¿Sigue existiendo cierta mirada de desprecio desde el mundo de la cultura hacia el aficionado al fútbol?
Es algo contra lo que he pretendido luchar, al menos en mi parte cinéfila. A mí lo que me gusta es jugar, pero sí que he notado en el ambiente que para muchos sigo siendo ‘el futbolero’. Allá él quien piense que el que me guste el fútbol me quita autoridad.

De todos modos, eso está cambiando. Cada vez a más gente del mundo de la cultura le gusta el fútbol y hay otras miradas sobre él.

¿Yqué hay del auge de los libros sobre fútbol?
Hay un nicho, sí, aunque en España creo que hemos llegado tarde. En algunos casos, escribir sobre fútbol es el primer paso para escribir sobre ficción.

Sobre los autores del libro

Carlos Marañón (Barcelona, 1974) es periodista (dirige la revista Cinemanía) y es hijo, sobrino y nieto de futbolistas. Su padre, Rafael Marañón, fue internacional y es el máximo goleador histórico del Espanyol. Galder Reguera (Bilbao, 1975), es licenciado en Filosofía por Deusto y dirige la fundación Athletic Club.