Japón hizo este viernes un llamamiento para que los líderes mundiales no caigan en "tentaciones hacia el proteccionismo" en el mensaje inicial en la cumbre del G20, abierta en la ciudad japonesa de Osaka. "Una economía libre y abierta es la fundación de la paz y la prosperidad", afirmó el primer ministro japonés, Shinzo Abe, en la primera sesión de los debates del G20, al compartir un almuerzo de trabajo con el resto de los líderes presentes en la cumbre.

"Ahora es el momento de comunicar un fuerte mensaje para el mantenimiento y el fortalecimiento de un sistema libre, justo y no discriminatorio" en temas comerciales, agregó el gobernante japonés. Las palabras de Abe fueron las únicas que pudieron seguir los periodistas antes de que abandonaran la sala en la que había una enorme mesa redonda a la que se estaban sentados los líderes mundiales y representantes de organizaciones internacionales.

El mensaje del primer ministro se produce en medio de la guerra comercial entre Estados Unidos y China, que se arrastra desde el año pasado y que ha tenido efectos económicos globales y repercusiones periódicas en los mercados bursátiles.

Según Abe, existe una "gran preocupación" sobre la "actual situación en el comercio global". "El mundo está mirando la dirección a la que se está dirigiendo el G20", agregó el gobernante nipón, que estaba sentado entre el presidente argentino, Mauricio Macri, anfitrión de la anterior cumbre del G20, y el príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohamed bin Salman, en cuyo país se celebrará la del 2020.

El jefe del Gobierno japonés dijo que las "tentaciones al proteccionismo" pueden generar "confrontaciones" entre los estados, por lo que hizo votos por defender el libre comercio y principios "consistentes" con la Organización Mundial del Comercio (OMC). De parte de Latinoamérica, el único gobernante ausente era el mexicano Andrés Manuel López Obrador, que fue reemplazado por el canciller azteca, Marcelo Ebrard.

Sánchez negociará el reparto de la UE

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, tiene intención de hablar sobre el reparto institucional de la UE en las reuniones informales que tenga con líderes europeos que están, como él, en la cumbre del G20 en Osaka (Japón), y ya ha tenido una de esas conversaciones con el presidente del Consejo, Donald Tusk.

Sánchez y Tusk han hecho un hueco en su agenda del G20 y se han reunido para intercambiar puntos de vista sobre dicho reparto, según han confirmado fuentes de Moncloa. Los líderes europeos se reúnen el próximo domingo en un Consejo Extraordinario que debe consensuar los cinco principales cargos de la Unión -Presidencia de la Comisión, del Consejo Europeo, la Alta Representación de la UE en el exterior, el Parlamento Europeo y el Banco Central Europeo-.

Varios de ellos se encuentran en la reunión del G20 de Osaka y ya tuvieron este viernes por la mañana una reunión de coordinación antes de comenzar la cumbre, aunque en ella no trataron el reparto institucional. Sí se hablará de ello, al menos así lo quiere Sánchez, en los encuentros bilaterales que mantenga estos días con sus homólogos europeos, de acuerdo con las citadas fuentes.

Pedro Sánchez es uno de los dos negociadores nombrados por los socialdemócratas europeos para consensuar este reparto y es en la actualidad el principal líder -por tamaño de país y de representación en el Parlamento Europeo- de esta familia política. De ahí que tenga intención de aprovechar en Osaka para hablar de las negociaciones, si se presenta la ocasión, con la canciller alemana, Angela Merkel; el presidente francés, Emmanuel Macron, o el primer ministro holandés, Mark Rutte.

En cualquier caso, como ha recordado el Gobierno español estos días, el reparto institucional solo podrá decidirse en la reunión de los Veintiocho en Bruselas, aunque haya contactos previos de unos y otros como los que se prevé en Osaka.

Los dirigentes europeos presentes en la cita japonesa han participado en una reunión de coordinación previa al G20 en la que han tratado sobre todo la posición que van a defender en materia de cambio climático y comercio global. Un encuentro al que ha asistido como invitado el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, y en el que, según fuentes de Moncloa, han coincidido en la necesidad de abordar con más ambición de la que se espera para este G20 la lucha contra el cambio climático, el comercio global y las migraciones.

Trump, a Putin: "No se meta en las elecciones"

En esta cumbre también se han reunido el presidente estadounidense, Donald Trump y su homólogo ruso, Vladímir Putin, en un encuentro que ha dejado algunas anécdotas. Al comienzo de su reunión, una periodista ha preguntado a Trump si planeaba pedir al mandatario ruso que no intente influir en el resultado de las elecciones de 2020, como presuntamente hizo Moscú en los comicios estadounidenses de 2016. "Sí, por supuesto", ha respondido Trump, que a continuación se ha girado ligeramente hacia Putin, aunque sin mirarle a los ojos, y ha dicho con una sonrisa y gesto de sorna: "No se meta en las elecciones".

Luego ha alzado el dedo índice de la mano derecha en dirección a Putin y ha reiterado: "No se meta en las elecciones", sin perder la sonrisa. El encuentro era el primero entre ambos desde su polémica cumbre de hace casi un año en Helsinki, en la que Trump puso en duda las conclusiones de sus propias agencias de inteligencia sobre la presunta injerencia rusa en las elecciones de 2016.

Esta vez, la sospecha de una posible conspiración entre Trump y Rusia para llegar al poder ya no planeaba sobre la reunión, porque el fiscal especial que investigaba el tema en EE.UU., Robert Mueller, terminó en marzo su pesquisa y descartó esa posibilidad. "Es un gran honor estar con el presidente Putin (...). Tenemos una relación muy, muy buena, y vamos a pasar juntos un rato muy bueno. Van a salir muchas cosas muy positivas de la relación", ha prometidoTrump al inicio del encuentro, que según el dirigente norteamericano, ha estado centrado en "comercio, desarme" nuclear y "un poco de proteccionismo" comercial.