Andén de la L1 del Metro de Barcelona.
Andén de la L1 del Metro de Barcelona. TMB - Archivo

El pasado sábado comenzaron las obras de mantenimiento de mayor envergadura en la historia del metro de Barcelona, con 94 años de vida. Estas afectan a un tramo de 9 kilómetros de la L1 del suburbano, el comprendido ente las estaciones de Clot y de Fondo, esta última en Santa Coloma de Gramenet, dos puntos con un gran flujo diario de pasajeros.

Ambos puntos estarán cerrados a la los convoyes entre el 29 de junio y el 30 de agosto, ambos días incluidos. Entre los viajeros que se movían ayer por el punto situado en Clot reinaba la «resignación» ante un paro del servicio que aún les pilla en horario laboral.

A pesar de que Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) ha escogido los dos meses con menor movilidad de viajeros del año, se verán afectados por estos trabajos unos 90.000 pasajeros diarios en cálculos de una jornada laborable de julio y unos 70.000 diarios en agosto.

Mientras  que el resto de la L1 funciona con total normalidad, es decir, el tramo entre Clot y Hospital de Bellvitge, en L’Hospitalet de Llobregat, en los 9 kilómetros en obras de la veintena con los que cuenta la totalidad de la línea, con 30 estaciones –la más larga de la red– ya se está iniciando el proceso de renovación de vías, las cuales se montarán sobre placas de hormigón para facilitar su mantenimiento. También se renovará la señalización.

El túnel situado bajo la Meridiana que es objeto de estas reformas tiene 65 años de antigüedad. Parte del tramo del recorrido subterráneo que discurre por Santa Coloma de Gramenet también se reformará con criterios que hagan posible la reducción de las vibraciones. El importe total de las actuaciones supera los 20 millones de euros.

Dos servicios de autobús

El total del tramo de esta línea de metro cerrado al público se cubrirá en superficie mediante dos servicios especiales de autobús.

Uno de ellos circulará entre las paradas de Clot y  de Fabra i Puig, ambas dos puntos de intercambio con sendas estaciones de tren y en la última, también de autobuses interurbanos. El otro servicio de bus conectará las paradas de Onze de Setembre de la L9 y de Fondo.

La frecuencia de las lanzaderas oscilará entre los tres y los cinco minutos en hora punta y tendrán el mismo horario de inicio y final que el del metro.  

Santa Coloma exige más medidas de conexión

El ayuntamiento de Santa Coloma de Gramenet, tras reunirse con las asociaciones de vecinos Confav y FAVGRAM, ha solicitado a TMB que mejore la frecuencia de paso de los trenes de la L9, que haya más buses lanzadera entre el Clot y La Sagrera y entre Clot y Fondo, que los vehículos sean pequeños para facilitar su circulación por la ciudad y que la empresa ponga informadores en el tramo inicial y final afectado.

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