Una de las imágenes del archivo de Patrick Pound que dan forma a la exposición 'Fotografía y aire'.
Una de las imágenes del archivo de Patrick Pound que dan forma a la exposición 'Fotografía y aire'. Anónimos / anonymous © Archive of Patrick Pound CORTESÍA MUSEO LÁZARO GALDIANO / PHE

En ocasiones, las obsesiones más extrañas pueden convertirse un vehículo maravilloso para dar rienda suelta a la creatividad más desbordante. De la obsesión por coleccionar fotografías de Patrick Pound, por ejemplo, ha nacido una necesidad por crear nuevas formas de arte. "Coleccionar es reorganizar mis ideas a través de objetos", señala.

En los años ochenta, este artista, comisario y profesor de fotografía de origen neozelandés ya adquiría fotos y material fílmico de archivo para elaborar creaciones propias como collages. Con la llegada de internet, comenzó a buscar estas fotografías casi de una manera obsesiva en la red, principalmente en subastas de eBay: imágenes de familia, archivos de periódicos desaparecidos o fotogramas promocionales de películas se sumaron a su peculiar archivo.

Hoy en día, su colección alcanza la friolera de 30.000 imágenes y objetos clasificados (si es posible clasificar tamaña cantidad) en más de cien apartados. Hay uno de errores, otro dedicado al sueño, de fotografías dañadas, de caídas... y el que hoy nos ocupa: la idea de aire. Epígrafe muy curioso si se tiene en cuenta, además, que el aire es algo que no se puede fotografiar.

Partiendo de esta premisa y contando con la inestimable colaboración de la crítica de arte Susan Bright, Pound ha dado forma a Fotografía y aire, una exposición incluida dentro de la sección oficial del festival PHotoEspaña, que recorre a través de medio millar de imágenes este concepto.

"Es un juego, intento jugar con el público. Les planteo un puzzle que realmente es un crucigrama, tienen que encontrar sus sentido", explicaba durante la presentación de la muestra en el Museo Lázaro Galdiano de Madrid, donde podrá visitarse hasta el 25 de agosto.

Las fotografías se desvinculan de su contexto original para convertirse en una pieza de un enorme rompecabezas. De esta manera, algunas imágenes guardan una relación muy obvia con el tema que las agrupa, mientras que otras juegan al despiste: una melena que se mueve con la brisa marina, un hombre practicando el boca a boca, un avión en pleno vuelo, alguien que toca una flauta, globos que se inflan, el humo de un cigarro, una bandera que ondea, las velas de un cumpleaños...

Al mismo tiempo, Pound también ha rebuscado en la extensa base de datos del museo madrileño en busca de piezas de su colección que también hagan referencia al aire: desde una pintura de una nube, a una medalla que representa un globo o un espejo rodeado de instrumentos de viento. En total, una veintena de piezas entre las que se encuentra Fiesta de toros en el aire, de Isidro Carnicero y Modo de volar, uno de los llamados 'disparates' de Goya.

Fotografía y aire forma parte de un programa de cinco exposiciones titulado ¿Déjà vu?, ideado ex profeso por Susan Bright para la edición 2019 de PHotoEspaña. Además de la colección de Patrick Pound reúne el trabajo de Elina Brotherus, Clare Strand, Laura Letinsky, Sharon Core y Délio Jasse. Todas las propuestas toman como punto de partida las tradiciones e ideas del pasado para crear un trabajo nuevo y contextualizado en la actualidad.