FROILÁN Y MAR TORRES
Felipe Juan Froilán de Todos los Santos de Marichalar y Borbón y su expareja, Mar Torres-Fontes, en junio de 2017, cuando estaban juntos. GTRES

Vaya por delante que aquí cada cual, y más en el siglo XXI, puede hacer con su cuerpo lo que desee para sentirse a gusto. Tanto tatuajes como operaciones estéticas. Y esto último es precisamente el quid de la cuestión: ¿ha pasado por el cirujano plástico Mar Torres-Fontes?

La joven es la novia de Felipe Juan Froilán después de que se hayan, tras un año convulso, reconciliado. Dejaron de salir en 2017 (llevaban juntos algo más de dos años, puesto que se conocieron estudiando) y parece que ahora se han vuelto a dar una oportunidad, sobre todo desde que el hijo de la infanta Elena y Jaime de Marichalar la acompañara a Urgencias durante la pasada primavera.

Además, la semana pasada acudieron juntos a la ya memorable (dado que hubo de todo: desde Juan Magán a un cerdo envuelto en la bandera de España) puesta de largo de la hermana de Froilán, Victoria Federica.

El caso es que ellos llegaron cerca de las 22.00h semiocultos en la parte trasera de un coche, se desconoce si porque no querían ser fotografiados, lo cual entronca con la personalidad de ambos, o si es que había ocurrido algo en su relación.

Porque, de hecho, la semana anterior se habían dado los dos casos, lo que podría haber enfriado la relación y molestado tanto al nieto del rey emérito Juan Carlos I como a su pareja, con unas fotografías recogidas por la revista Diez Minutos.

En ellas, amén de que salían discutiendo acaloradamente y con auténticos gestos de desprecio (peineta incluida) en la terraza de un bar céntrico de Madrid (después de gestos cómplices y besos), se podía observar que la joven, que no había recibido atención mediática hasta su idilio con Pipe, como llaman sus amigos  Froilán, parecía algo cambiada.

Mar Torres-Fontes, que vive actualmente en el barrio de Salamanca madrileño, es hija del empresario Juan Torres-Fontes Suárez y María del Mar Fuertes Quintanilla, ahora divorciados, y tiene una hermana.

Ellas son las nietas de Tomás Fuertes Fernández, empresario de la industria alimentaria y dueño del Grupo Fuertes, que contiene, entre otras, la reconocida marca de embutidos El Pozo. Su abuelo fue el número 26 en la lista Forbes de 2016 y su patrimonio se estima en 1.200 millones de euros.

Y esto venía a que la joven, sin embargo, era bastante recatada y no solía dejarse ver en apariciones y actos públicos. Y a que, de haberse producido algún retoque estético, es muy posible que no hubiese tenido problemas crematísticos.

Tiene unos pómulos más pronunciados, los labios habrían aumentado su volumen y, a juzgar incluso por su fotografía de perfil en Instagram (el cual es privado), hasta es posible que la cirugía haya entrado en el terreno de la rinoplastia.

El tiempo dirá si es cierto que se han dado estos retoques estéticos o simplemente es la naturaleza, pero lo más seguro es que pronto volveremos a ver a Pipe y Mar Torres-Fontes juntos, como las buenas amistades que han superado lo peor.