Juicio contra uno de los encausados por pertenecer a una banda de ladrones que perpetró una veintena de robos en viviendas de Santiago en el año 2013
Juicio contra uno de los encausados por pertenecer a una banda de ladrones que perpetró una veintena de robos en viviendas de Santiago en el año 2013 EUROPA PRESS

Julio Rodríguez Lago, miembro de una banda organizada que cometió una veintena de robos en casas de Santiago en el año 2013, ha aceptado una pena de tres años de prisión por un delito continuado de robo con fuerza y otro de pertenencia a grupo criminal.

Las partes han alcanzado un acuerdo de conformidad en la mañana de este miércoles antes de celebrarse el juicio en la Sección Sexta de la Audiencia provincial de A Coruña, con sede en Santiago.

Así, Rodríguez Lago, que se encargaba de forzar las puertas y acceder al interior de las viviendas para cometer los robos, asume una condena de dos años y siete meses de cárcel por el delito continuado de robo con fuerza y otros cinco meses de prisión por pertenencia a grupo criminal.

El condenado era uno de los principales encausados en el proceso contra un grupo de ladrones que, de manera organizada, asaltaron y saquearon 26 viviendas en la capital gallega durante los primeros meses del año 2013.

El Ministerio Público solicitaba inicialmente una pena de ocho años y tres meses de cárcel por los asaltos a las viviendas y otro año por formar parte de la banda.

La Fiscalía considera que Rodríguez Lago, que en 2013 contaba con antecedentes penales, tenía las capacidades cognitivas afectadas por su adicción a la cocaína y los opiáceos, por lo que ha apreciado un atenuante por consumo de drogas.

Así las cosas, el último de los procesados ha sido también al que mayor pena se le ha impuesto, ya que el resto del grupo aceptó condenas menores en un proceso que tuvo lugar hace un año.

HECHOS

Entre los robos de la banda, que actuaba de manera coordinaba, se encuentran televisores, portátiles, móviles, cámaras de fotos, perfumes de marca, relojes, videoconsolas, joyas y

dinero en efectivo.

También robaron armas como una escopeta, junto a objetos de toda índole pasando por planchas del pelo y rotuladores. De hecho, hasta se hicieron con una camiseta de entrenamiento del Dépor, que portaba uno de los acusados en el momento de ser detenido y que fue devuelta a su propietario.

Los robos se produjeron en más de una veintena de casas y pisos de Santiago, en calles como Fernando III O Santo y la Praza de Praterías, entre otros. Al menos en uno de los casos, el acto fue frustrado al encontrarse en la vivienda su inquilino.

MODUS OPERANDI

Según la fiscal, los acusados funcionaban como un grupo criminal, en el que algunos se encargaban de localizar las viviendas propicias, otros abrían puertas con plásticos como palancas, mientras unos recogían los objetos -en uno de los robos emplearon una furgoneta rotulada de una empresa de transportes para llevarse los efectos sustraídos- y otros los transportaban o custodiaban.

También estaba determinado quien ejercía labores de vigilancia en los asaltos, así como los encargados de poner a la venta los objetos en el mercado negro.

Algunos de los objetos fueron recuperados en viviendas de los presuntos cacos en Santiago y O Milladoiro, Ames (A Coruña), antes de su venta. Varios de los detenidos cuentan con antecedentes penales.

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