Foro Confedem
Imagen de una edición anterior del foro internacional de Confedem. CONFEDEM

Profesionales de la minería y la metalurgia se dan cita en Madrid para, por un lado, reflexionar sobre la capacidad de la industria extractiva a la hora de generar riqueza, ya que se trata de un sector "clave" en la transición energética y con un peso específico en la recuperación de la España vaciada; y por otro, transmitir a la sociedad que una industria extractiva sostenible es posible, como muestra el proceso llevado a cabo en la mina Emma de Puertollano.

Bajo el título Las materias primas minerales, avanzando hacia el futuro, numerosos expertos han destacado este miércoles el papel esencial del sector de la minería y la metalurgia en la consolidación de una economía nacional sólida y solvente, integrada en los planteamientos de la Unión Europea y coordinada con el desarrollo de la economía circular.

El Salón de Actos de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales de Madrid-UPM ha acogido un foro internacional de diálogo e información organizado por la Confederación Nacional de los Empresarios de la Minería y la Metalurgia (Confedem). Allí han explicado que el 75% de la industria europea depende de los recursos minerales.

Hoy día, aseguran, existe una elevada demanda en todo el mundo de metales estratégicos, fundamentales para la industria tecnológica, como el cobre, el níquel, el litio, el uranio, el itrio o el zinc. Minerales que, actualmente, España importa aun existiendo en nuestro suelo, lo que genera no solo un desembolso anual de varios miles de millones de euros sino una dependencia innecesaria de otros países.

"La explotación adecuada de nuestros recursos no sólo evitaría esa dependencia, sino que, además, generaría riqueza. Cualquier proyecto minero metalúrgico bien planteado y gestionado crea un importante número de puestos de trabajo entre empleos directos e indirectos y, por supuesto, evita la importación actual de concentrados minerales y de metales", explican a través de un comunicado.

Como muestra, aportan un dato: tan solo quince de los muchos proyectos que hoy en día se encuentran paralizados en nuestro país, generarían del orden de 25.000 puestos de trabajo (directos e indirectos). "Disponiendo de profesionales perfectamente preparados en escuelas técnicas y universidades politécnicas de reconocido prestigio y contando con sistemas de gestión homologados, que aseguran el cuidado del entorno y la rehabilitación ambiental, el sector no alcanza a entender por qué proyectos de auténtico interés nacional y social siguen paralizados y despreciados".

Tierras raras

Ante la creciente tensión comercial entre EE UU y China, que amenaza el suministro de tierras raras, claves en la fabricación de teléfonos móviles, láseres o escáneres, resulta inevitable mirar hacia proyectos paralizados en este sector; por ejemplo, el proyecto Matamulas en Castilla La Mancha o los yacimientos del monte Galiñeiro en Galicia.

Según los expertos, la puesta en marcha de proyectos como los desestimados colocaría a nuestro país en un lugar muy distinto al que hoy en día ocupa en la industria de teléfonos móviles. De hecho, el Ilustre Colegio Oficial de Geólogos considera que España, al menos, debería potenciar el estudio y la investigación en tierras raras

El caso de la mina Emma de Puertollano es una "prueba evidente del compromiso de este tipo de actividades con el desarrollo sostenible y la responsabilidad medioambiental. Donde antes se extraía carbón en una mina a cielo abierto, hoy hay pastos, cultivos de cereales, frutales y un gran olivar que produce aceite virgen extra de calidad superior", exponen desde Confedem. En Puertollano, el proceso de recuperación de los campos se tuvo en cuenta prácticamente desde el principio y en total han sido 560 las hectáreas recuperadas.