¿Se puede ahorrar en combustible sin renunciar al aire acondicionado?
En verano, el uso del aire acondicionado se convierte en una necesidad.  Pixabay

Hay conductores que todavía ven el aire acondicionado como un extra sin el que se puede conducir, pero lo cierto es que cumple una importante misión como elemento de seguridad pasiva del coche que ayuda a convertir el vehículo en un lugar más seguro: permite controlar la temperatura del habitáculo de forma que evita la sonmolencia del conductor. Si en el interior del coche hace un calor excesivo, nuestra capacidad de reacción se verá afectada porque se reducen los reflejos y la concentración

Con el verano a la vuelta de la esquina, más de uno ha empezado a poner a punto su vehículo para asegurarse una conducción sin problemas en estas vacaciones y, entre los detalles que es necesario tener en cuenta antes de salir de viaje, revisar el aire acondicionado es uno de los imprescindibles.

Si al poner en marcha el aire acondicionado este no funciona, no enfría lo suficiente o genera mal olor, es que ha llegado el momento de tomar cartas en el asunto. El primer paso es revisar el filtro de polen, ya que con el uso este se va ensuciando y filtra peor. Además, si está muy sucio, se colmata, y no permite que pase suficiente caudal de aire, por lo que empeora la capacidad de climatización del sistema.

Por otro lado, hay que comprobar la carga del aire y, para eso, es recomendable acudir a un taller profesional, allí nos indicarán si es necesario realizar la recarga. Para llevarla a cabo emplearemos una estación de carga de aire acondicionado, que se se programa según el modelo de coche, pues la carga varía en función de la cantidad de refrigerante y aceite de cada vehículo, entre otras cosas.

La refrigeración del coche se realiza a través de un circuito cerrado donde se encuentra almacenado un gas que se enfría mediante procesos mecánicos, cambiando su estado de gas a líquido y viceversa. La estación de carga es el aparato encargado de recuperar el fluido refrigerante del vehículo limpiarlo y deshidratarlo.

En resumen, si queremos recargar el aire acondicionado de nuestro coche con la estación de carga debemos seguir estos pasos:

  • Conectar las mangueras de alta y baja presión al circuito del vehículo.
  • La estación comienza con la limpieza y recuperación del gas y aceite viejo.
  • Al terminar, comprobaremos mediante una prueba de vacío si hay fugas en el circuito.
  • Si no hay fugas, se realiza la carga de gas y aceite.

Una vez concluido el proceso de recarga, es muy recomendable llevar a cabo una comprobación de que el aire acondicionado, efectivamente, funciona correctamente.

No hace falta hacer una recarga cada año, de hecho según la RACE lo recomendable es llevarla a cabo cada dos años más o menos, de hecho, es posible que puede incluso nos dure más tiempo. En este sentido nos afectará bastante la temperatura y humedad de nuestro lugar de residencia.

Es importante tener en cuenta que una necesidad de recargar el aire frecuentemente podría indicar que tu coche tiene una avería o una fuga del gas refrigerante y también sería motivo para acudir a un taller.