Sánchez e Iglesias
Sánchez y Casado (arriba) y la reunión de Iglesias con los sindicatos. EFE

Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, "socios preferentes" de cara a la nueva investidura del presidente en funciones, han cambiado este lunes de compañeros de baile. Sánchezha recibido en Moncloa al presidente del PP, Pablo Casado, para reiterarle su petición para que se abstenga. Iglesias se ha citado con los líderes de CCOO y UGT, que frente a la mirada que Sánchez ha vuelto a poner en el centro- derecha, han certificado que Unidas Podemos debe tener un papel "fundamental" para que se forme un "Gobierno estable".

Justo una semana después de su reunión secreta con Iglesias desde la que no han avanzado nada, Sánchez se vio, también en Moncloa, con Casado. La reunión, que en principio no iba a hacerse pública ser secreta, fue a petición del presidente para insistirle sobre la conveniencia de que el PP se abstenga en su investidura. Según ha defendido más tarde el secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, "el PP debe abstenerse" porque "no es ni puede jugar a ser un partido antisistema", entendido como el que "bloquea" una investidura.

Los socialistas siguen pretendiendo que PP y Cs la faciliten para que empiece la legislatura y para dar "estabilidad" al país. Aún así, Sánchez ha hecho este lunes un amago de negociación al proponer a Casado la búsqueda de "grandes acuerdos", por ejemplo, en presupuestos, infraestructuras o movilidad, ha dicho Ábalos.

La respuesta de Casado ha sido la misma que hasta ahora. Ha reiterado a  Sánchez que sus 66 diputados votarán en contra de la investidura. Tiene diferencias insalvables como para facilitarla con su abstención. Sobre Cataluña o, más recientemente en Navarra, por la vía libre que el PSOE dio a Bildu para entrar en la Mesa del Parlamento.

Además, este lunes se ha sabido que Sánchez también lo intentó de nuevo la semana pasada con el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, a quien también invitó a una reunión "discreta". Si Casado acudió a Moncloa por "respeto institucional", Rivera ni siquiera aceptó la invitación. Fuentes de Cs han explicado que decidió no ir porque "le ha dicho en dos ocasiones y en persona" que su voto será 'no'.

Aún así, el PSOE ha aprovechado la crisis interna que se ha desatado este lunes en el partido naranja para presionar a Rivera. Ábalos le ha pedido que "salga de su laberinto», que escuche las voces que tiene "a su alrededor" y se ha preguntado "cuántos Manuel Valls, Toni Roldán, Javier Nart y desmentidos de Macron hacen falta para que rectifique".

Sánchez  e Iglesias tensan la cuerda

A pesar de estos dos nuevos portazos de PP y Cs, Sánchez sigue sin ceder en las exigencias de Iglesias para conformar el gobierno de cooperación. No hay avances, aunque este lunes las dos partesha coincidido en entrar a negociar contenidos políticos. Mientras, siguen tensando la cuerda en una competición que podría terminar con la repetición de elecciones.

Sánchez no está dispuesto a darle Iglesias los ministerios que pretende y se limita a ofrecerle puestos de rango menor en la Administración. Iglesias  ha denunciado las "presiones" del PSOE y de quienes no quieren ver a Podemos e el Gobierno pero, a su vez, ha ejercido las suyas. Por la mañana, recordando que cualquier fórmula final que proponga Sánchez será sometida a la consulta de las bases de su partido. Por la tarde, con una reunión con los sindicatos para recordar a Sánchez que debe formar un Gobierno progresista y no uno apoyado en la abstención del PP y Cs.

Reunión con CCOO y UGT

En contraste con el encuentro de Sánchez y Casado, Iglesias se ha reunido con los líderes de CCOO y UGT, Pepe Álvarez y Unai Sordo, para evaluar las medidas sociales y laborales con las que tiene que comprometerse el próximo gobierno para que "se reparta la riqueza", según ha explicado Álvarez. El sindicato vinculado al PSOE se reúne este martes en Ferraz con dirigentes socialistas para exponer las medidas que tiene que poner en macha el Gobierno. Según ha dicho su secretario general este lunes, también cree el papel de Unidas Podemos es "fundalmental" para que haya un "Gobierno fuerte".

Iglesias y los sindicatos han coincidido en que el próximo Gobierno debería trabajar por unos derroteros opuestos a las políticas del PP, a quien Sánchez había vuelto a pedir la abstención. Según Álvarez, entre las primeras decisiones deberían ser derogar normas suyas, como la reforma laboral o la Ley Mordaza.