Silvia y Javier llevan 125 días en Kiev con su bebé. Desde que el Gobierno español cambio la norma de registro de estos bebés, son las autoridades ucranianas las que deben concederles la nacionalidad y su principal preocupación es que no les den salida.

"Nuestra situación es desesperante", dice Javier. "Estamos en una situación sin retorno, en un limbo, no tenemos posibilidades de defensa ni ante las autoridades ucranianas ni ante la embajada española".

Una situación desesperada que otras familias españolas ya han resuelto y no se sabe por qué, "habiendo presentado su solicitud más tarde que la nuestra", dice Javier.

Entre las familias afectadas existe la sospecha de que se están produciendo sobornos de las autoridades ucranianas  para conceder la ciudadanía a cambio de dinero y esto estaría perjudicando la vía ordinaria pero, mientras tanto, los días pasan y nadie les da soluciones. Solo quieren volver a España cuanto antes.