Rueda de prensa de Cáritas Sevilla
Cáritas Sevilla presenta su memoria anual correspondiente a 2018. EUROPA PRESS

"La recuperación económica es una realidad, pero no debemos olvidar a tantas familias a las que esta no ha llegado". Así lo afirma Cáritas Diocesana de la provincia de Sevilla, que el pasado año atendió a un menor número de personas, aunque la cifra, afirman, sigue siendo elevada. La mayoría de las intervenciones de esta institución fueron para proporcionar alimentos, ropa y productos de higiene, mientras que la mayor parte de las personas que solicitaron ayuda fueron mujeres de nacionalidad española.

Cáritas recuerda que el 18,6% de la población andaluza está en situación de exclusión social y el 9,2%, en exclusión severa. Además, denuncia que la crisis ha dejado huellas que se están "asumiendo como algo normal", como el difícil acceso a la vivienda, las carencias de los servicios sociales y un mercado de trabajo precario, lo que ha generado que "ya existan trabajadores pobres".

Los datos. Cáritas atendió en 2018, según su memoria presentada ayer, a un total de 14.408 familias en la provincia de Sevilla, un 10,6% menos que el año anterior, lo que benefició a 43.413 personas, por las 51.581 de 2017 (-15,7%). En total, la institución llevó a cabo 110.627 intervenciones, casi un 8% menos que un año antes.

El perfil. El perfil habitual de quienes acudieron el pasado año a pedir ayuda a Cáritas es el de las familias o personas en riesgo o situación de exclusión. Sufren desestructuración familiar y social con algunas de estas circunstancias: desempleo de larga duración, precariedad laboral, bajos niveles de cualificación y poca experiencia laboral, graves carencias educativas o insuficiencia de ingresos económicos.

En su mayoría, se trata de personas de nacionalidad española y, según confirman a este periódico, hay una "inmensa mayoría" de mujeres. En cuanto a la edad, explican, no pueden ser muy concretos ya que el rango "es muy amplio", aunque destacan aquellos que están en "edad laboral" y "con responsabilidades a su cargo".

Tipo de ayudas. De las más de 110.000 intervenciones que se realizaron el pasado año, el 69,7% fueron para cubrir la demanda de recursos de primera necesidad, como los alimentos, la ropa y la higiene. Mientras, un 7,5% de las ayudas se destinaron a la vivienda, para aportar en el pago del alquiler o la hipoteca, para equipamientos o para el abono de los suministros básicos (luz, agua y gas).

El 3,3% guardaron relación con la salud, y tan solo un 1,2% se las intervenciones sirvieron para facilitar la adquisición de material escolar. El resto fueron actuaciones relacionadas con la solicitud de información o con otras cuestiones.

Atención especializada. Cáritas cuenta con diversos programas para atender a personas con problemas de grave exclusión social, como el Centro Amigo, que en 2018 atendió a 54 personas –en el espacio residencial de acogida y en el centro de día–. A esto se suma la atención en la calle el pasado año a más de 550 personas sin hogar en la capital hispalense y en Dos Hermanas. Existen otros programas específicos dirigidos a las personas migrantes, a mujeres, mayores y juventud.

Programas de empleo. Cerca de 700 personas fueron atendidas en este programa, de las que 243 consiguieron encontrar un trabajo. Destacan dos proyectos de economía social llevados a cabo por la institución, Bioalverde S.L. y Textil, que consiguieron entre ambos la inserción de 18 participantes. El primero es una iniciativa de explotación de un huerto y la venta de productos ecológicos. Y el segundo, un proyecto de recogida y reciclaje de más de 700 toneladas de ropa.

Las cifras de la institución. Cerca de 3.000 personas trabajan voluntariamente en Cáritas Sevilla, que cuenta con 251 Cáritas parroquiales. El pasado año, el organismo destinó más de 8,7 millones de euros a ayudas, mientras que sus ingresos fueron de 6,7 millones, de los que el 17% procedió de subvenciones públicas.

Consulta aquí más noticias de Sevilla.