Seguidores de Morsi
El abogado del fallecido asegura que en la cárcel "no recibía atención médica". ELFIQI / EFE

La Oficina de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos pidió este martes que la muerte del expresidente egipcio Mohamed Morsi, fallecido el lunes cuando comparecía ante un tribunal en El Cairo, sea investigada de forma "rápida, imparcial y transparente" por autoridades independientes.

"Al encontrarse bajo custodia de las autoridades egipcias en el momento de su muerte, el Estado es responsable de garantizar que (Morsi) fue tratado humanamente" por lo que cualquier muerte en estas circunstancias "debe investigarse de forma pronta, imparcial, profunda y transparente", señaló el portavoz Rupert Colville.

La fuente oficial añadió que ya antes se había expresado preocupación por las condiciones en las que Morsi permanecía detenido desde hacía casi seis años, así como dudas respecto al acceso del expresidente a cuidados médicos adecuados, visitas de familiares y de sus abogados.

"La investigación, por tanto, debería tener en cuenta todos los aspectos del tratamiento de las autoridades hacia Morsi, con el fin de analizar si las condiciones de su detención tuvieron alguna influencia en su muerte", señaló el portavoz.

Una muerte "predecible"

El portavoz de la oficina que dirige la alta comisionada Michelle Bachelet (quien inicia este miércoles una visita oficial a Venezuela) subrayó que las investigaciones deben ser acometidas por autoridades independientes de aquéllas que supervisaron la detención del expresidente egipcio.

El exmandatario de 67 años de edad, primer presidente de Egipto elegido democráticamente en 2012, falleció ante un tribunal de El Cairo, durante una sesión del juicio contra él por cargos de espionaje. Se desvaneció en la jaula de los acusados y fue llevado de inmediato al hospital donde certificaron su muerte.

El periódico Egypt Today afirma que "la salud de Morsi había sido revisada periódicamente". Desde el Servicio de Información del Estado (SIS)  desmienten las críticas y dudas sobre la muerte "predecible", según Sara Leah Whitson, directora de la orgnización Humar Rights Watch, afirmando que estaba bien y que constaba que tenía diabetes.

"Le hemos rezado en la cárcel"

Morsi, derrocado por un golpe de Estado militar en julio de 2013, estaba afrontando uno de los muchos procesos judiciales abiertos en su contra desde entonces. Durante seis años estuvo casi en aislamiento, según palabaras de su abogado, quien asegura que "no recibía atención médica".

La Fiscalía anunció el mismo lunes que se había abierto una investigación forense para determinar las causas del deceso, pero poco después informó de que habían otorgado el permiso para enterrarlo. Algo que desde el gobierno justifican a través del islam que obliga enterrar el cuerpo cuanto antes.

"Hemos lavado su cadáver en el hospital de la cárcel de Tora. Le hemos rezado en la cárcel", afirma Ahmed Morsi, hijo del digunto, a través de Facebook.

Su inhumación se produjo este martes en la capital egipcia, ya que las autoridades egipcias rechazaron que fuera en el cementerio familiar en la provincia de Al Sharqia (norte del país).