Un perito propuesto por la defensa ha sostenido este martes, en el juicio por el presunto asesinato de un alemán de 70 años en Cala Millor en 2016, que los perros de la familia fueron los responsables de la muerte del anciano, por lo que ha rechazado las tesis de la Policía.

En base a indicios como las manchas y gotas de sangre en la casa y las heridas del cadáver el experto considera que la versión de la acusada -la esposa del fallecido, una mujer rusa de 49 años- encaja. Así, ha mantenido que las heridas producidas por las mordeduras de un pitbull podrían confundirse con heridas de arma blanca, unas consideraciones radicalmente opuestas a las del forense del Instituto de Medicina Legal y la Guardia Civil.

((Habrá ampliación))