Belén Esteban y Miguel Marcos
Belén Esteban y Miguel Marcos, por las calles de Madrid, en junio de 2019. GTRES

Aún estamos con la resaca de la (increíble) boda del año entre Sergio Ramos y Pilar Rubio cuando en menos de una semana llega... la segunda boda del año. El próximo día 22 de junio Belén Esteban y Miguel Marcos se darán el "sí, quiero".

Y claro, no todos los días se casa uno, pero sí que puede celebrarlo a cada momento, como en sus dos despedidas de soltera. Por eso la colaboradora de Telecinco y su pareja han decidido reunir este fin de semana a familiares y amistades y celebrar con ellos la preboda.

La llamada princesa del pueblo no ha dudado en calentar motores para la que se avecina este sábado en La Vega del Henares, cerca de Paracuellos (donde tendrá lugar la ceremonia) y ya está disfrutando, aunque haya admitido la tristeza que la aflige porque su abuela y su padre no vayan a estar en su gran día.

Junto a su futuro marido, organizó una barbacoa íntima aprovecjando el buen tiempo en la que, gracias a las stories de Instagram se puede asegurar que se lo pasaron realmente bien: ella con una sonrisa de oreja a oreja y él charlando animadamente con sus colegas.

De hecho, hay que decir que Miguel Marcos se ha propuesto llegar a su enlace con un tipín veraniego: el conductor de ambulancias está bastante moreno y ha adelgazado varios kilos.

Alejada de Sálvame desde el pasado 13 de junio, cuando abandonó el programa para centrarse en todos los preparativos, Esteban admite que los nervios están presentes a cada momento.

"Me empecé a ponerse nerviosa el viernes, además que ya sabéis que yo soy muy nerviosa, solo espero que todo salga bien", dijo entonces, aunque en esta preboda parece que se haya relajado de lo lindo.

Comió, rio y hasta fue el alma de la fiesta cuando se atrevió a coger el micrófono para cantar la célebre canción Mi gran noche, de Rapahel, vestida con un top naranja por debajo de un vestido rosa y unas sandalias, a buen seguro muy diferente a como vestirá el sábado.

A cualquiera de los dos vestidos, porque, sin querer queriendo, a Belén Esteban se le escapó que usará un par de vestidos: el de novia y, probablemente, uno igual de imponente pero más cómodo para la fiesta posterior.

Enemigos y amenazas

Y además tendrá que guardar la compostura, porque su boda ya se ha ganado un enemigo que está más que decidido a sabotearla: Diego Arrabal, colaborador del programa Viva la vida.

A pesar de las medidas de seguridad que han puesto Belén Esteban y Miguel Marcos en la boda (inhibidores de frecuencia para los drones, nada de móviles y refuerzo de guardias), Arrabal tiene claro que se infiltrará.

"La semana que viene yo voy a estar muy presente en la boda para que todo el mundo de Viva la vida, todos nuestros espectadores, tenga minuto a minuto todo lo que va a pasar en esa boda", aseguró desde el plató.

El colaborador, que no está invitado al enlace, parece dispuesto a todo por poder informar de la boda de Belén Esteban. "Yo solamente puedo dar una pista: tenemos preparado un globo, una avioneta, un helicóptero y un dron", comentó.