Semáforo rojo
Respetar los semáforos es fundamental para la seguridad vial.  Freepik

Hay que reconocer que somos bastante impacientes al volante y es que una de las cosas que más irritan en la conducción es toparse con un semáforo en rojo, algo muy habitual si el trayecto se realiza por ciudad. Aunque recientemente han creado un sistema que permite saber al conductor si va a llegar a uno en verde, no siempre resulta posible. Por ello, son muchos los que optan por continuar conduciendo y saltarse el semáforo en rojo. Esto supone, además del riesgo de sufrir un accidente de tráfico, la posibilidad de recibir una multa, pues la normativa de tráfico lo incluye como infracción en el artículo 146 del Reglamento General de Circulación.

Para estos casos, las sanciones conllevan una multa de 200 euros y la pérdida de cuatro puntos del carné y, aunque pueden recuperarse, no resulta nada agradable. La infracción puede ser detectada bien por una autoridad que la presencia directamente, o bien por algunos dispositivos, ya que hay semáforos que disponen de cámaras u otros sistemas.

¿Y qué pasa si la luz está en ámbar?

Dentro de esta tonalidad, hay que distinguir si la luz del semáforo está intermitente o, por el contrario, está fija. En el primer caso quiere decir que se debe extremar la precaución puesto que, de un momento a otro, va a ponerse en rojo, por lo que lo más recomendado es disminuir la velocidad y parar. Si no se hace, no conlleva sanción. Sin embargo, si la luz es fija, hay que actuar como si estuviésemos ante un semáforo en rojo ya que, de lo contrario, también pueden sancionarte con cuatro puntos del carné y 200 euros de multa.

Toda regla tiene su excepción

Saltarse el semáforo en rojo es motivo de sanción en todos los casos, excepto en uno: en el caso de que haya que dejar pasar a un vehículo de emergencias o prioritarios cuando estos lo soliciten mediante señales acústicas o luminosas. El Reglamento General de Circulación establece que aquellos conductores que se salten un semáforo en rojo para permitir el paso de estos vehículos, no deberán ser sancionados. Aún así, cabe la posibilidad de que el radar semáforo detecte la acción y, por tanto, multe al usuario, que deberá recurrir la sanción