Los vecinos del barrio de Las Aves, situado a las afueras de Aranjuez, llevan años luchando en los juzgados para que el Estado rehabilite unas viviendas sociales que se llenaron de grietas en cuanto comenzaron a habitarse, hace ya 40 años.

En estas casas de protección oficial con amplios soportales en lugar de pisos bajos vivían dos familias que antaño estuvieron unidas por un matrimonio que se rompió y ahora están enfrentadas a muerte.

Todo comenzó el domingo a las diez de la noche cuando Juan Mendoza, de 38 años, y apodado como Juanín disparó desde la ventana de su piso a dos de las hermanas y a la madre de quien ya era su exmujer, Celestina.

Los escopetazos le costaron la vida casi inmediatamente a la mayor de ellas, Liset, de 35 años y dejaron malherida a Montserrat, de 23, que fallecería el martes en el Hospital 12 de Octubre. Consuelo, la madre de las dos, de 51 recibió un balazo en la pierna por el que su vida no corre peligro.

La familia de las víctimas ha jurado vengarse. Ayer cuando Juanín era conducido a los juzgados de Aranjuez entre un gran despliegue policial, uno de los viudos llegó en coche a gran velocidad y derrapó bruscamente frente a los agentes e inmediatamente fue detenido por conducción temeraria.

"¡Mis hijas sin su madre. Mis hijas, Juanín!", se desgañitaba uno de los viudos. "Te vamos a quitar a la familia, hijo de puta". "Te van a matar allí en la cárcel", le amenazaban sus parientes políticos.

A Juanín se le imputan dos delitos de asesinato consumado y uno en grado de tentativa además de otro de tenencia ilícita de armas, por los que ayer ingresó en el centro penitenciario de Valdemoro.

En su historial contaba con numerosos antecedentes penales por tráfico de drogas y tenencia ilícita de armas –que compartía con su exmujer– y un requerimiento de ingreso en prisión que había ignorado.

El móvil de las muertes apunta a una venganza. El agresor se habría enterado de que su exmujer estaba con otro hombre y culpaba a su familia política de su divorcio. Según la familia de las fallecidas, Juanín había amenazado a su exmujer por lo que ésta tuvo que abandonar Aranjuez junto a su pareja.

El martes, durante el entierro de Liset, algunos de sus familiares sentenciaron a los Mendoza: "Habrá venganza y nos la vamos a tomar por nuestras manos".