María Pombo
La 'influencer' María Pombo posa con un biquini de la marca de ropa que tiene a medias con su pareja, una de sus hermana y su cuñado. MARÍA POMBO / INSTAGRAM

María Pombo y Pablo Castellanos tienen previsto casarse el próximo 22 de junio en Cantabria. Siempre ha dicho que no estaba nerviosa a medida que se acercaba el gran día porque creía que todo estaba bajo control.

Invitaciones resueltas, hashtag del bodorrio, organización del evento en manos de unas wedding planners, vestido de novia listo… pero ¿y el papeleo? A nadie se le había ocurrido comentarle a la Mary que tenía que hacer más gestiones y le ha pillado todo a última hora.

La influencer ha revelado en varios stories que no tenía ni idea que le faltaba burocracia por completar. "El papeleo que hay que hacer si te casas es más del que yo pensaba", explica Pombo a doce días de que se celebre su enlace en la Colegiata de Santa Cruz.

"A todos los que os casáis por la iglesia empezad con el papeleo cuanto antes porque es un canteo todo lo que hay que hacer y yo no tenía ni idea", recomienda la también empresaria a sus followers.

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Creo que mi cuerpo me está avisando que no más fiesta hasta el día 22 🤭😅 Gracias @redbullesp por lo planazos 🖤⚡️ #gdjpombocrew

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A estas alturas, María Pombo no ha ido al registro civil, no tiene el libro de firmas para los testigos, le queda pendiente hacer el cursillo prematrimonial con Pablo… "Y encima cuentas lo disgustada que estas mientras te hacen las uñas.. en lo que te estas convirtiendo! Teneis culpa los dos, no solo tu, pero claro tanto viaje sin dar palo al agua tiene que estresar..normal que no des para mas.. ay deverda eh", le escribe una persona en Instagram.

Pombo ha pasado unos días en Ibiza donde ha celebrado la despedida de soltera de su hermana Marta y otra amiga. Previamente, la exnovia de Morata estuvo en Cuba con más influencers durante un viaje para promocionar a una agencia.

A eso hay que añadirle dos despedidas de soltera, una de ellas en Miami, y una fiesta preboda. Tras su viaje a Ibiza ella misma reconoce que su cuerpo la está avisando de "no más fiesta hasta el 22", día en que se casa.