Enrique San Francisco, en 'El hormiguero'.
Enrique San Francisco, en 'El hormiguero'. ATRESMEDIA

El hormiguero inauguró la semana con uno de los invitados fieles del programa, Enrique San Francisco, que acudió al espacio de Antena 3 para presentar su último trabajo, Follow San Francisco, un docu-reality sobre su vida que se emite en Flooxer, el canal online de Atresmedia.

Amigos desde hace mucho tiempo, Pablo Motos no se cortó al referirse al estado físico del actor: "Parece que te han cagado dos veces y te han vomitado; es mi forma de decirte que estas delgado", le dijo el presentador. "Pensabas que la iba a palmar de golpe y ya ves que no", le contestó San Francisco.

Ambos comentaron que el paso del tiempo tiene secuelas físicas, como por ejemplo "que te aparecen pelos donde menos lo esperas", comentó el actor. Entonces Motos le preguntó: "¿En las orejas?". A lo que su invitado le respondió que "hasta ahí no he llegado todavía. Espero darme una hostia en parapente antes por no dar ese espectáculo".

El presentador quiso saber si a San Francisco le daba miedo la muerte: "La verdad es que me da mucho miedo la muerte dolorosa", admitió el actor. Y añadió que "jugarme la vida haciendo cosas no me da miedo porque sino, no las haría, pero a lo que sí que tengo miedo realmente, y mucho respeto, a morirme de una manera jodida, dolorosa y lenta". Concluyó diciendo: "Y sobre todo el dolor que puedes provocar a los que están a tu lado".

Otra de las curiosidades de las visitas de Enrique San Francisco a El hormiguero es que regalo se llevará del programa. Si hace unos meses le regaló una Thermomix, de la que admitió que "no la he usado todavía, tiene que venir una señora que me va a enviar tu productor".

En el programa de este lunes, solicitó "una linterna, un cuchillo y un afilador, pero la lista era larga. También me pediste un vapeador, pero no me da la gana regalártelo, ¿para qué lo quieres? ¿Para fumar droga?", comentó Motos.

El presentador se quejó del precio de los regalos ya que, por ejemplo, la linterna que le pidió su invitado tenía un alcance de 500 metros: "¿Te das cuenta del estacazo que me has metido?", exclamó. A lo que su amigo le contestó: "Por lo menos 1.800 euros, eso no te los quita ni Dios".