Tanto la Policía Local como la Policía Nacional han decidido no dar más datos sobre la quema de contenedores por precaución ante la investigación en la que trabajan ambos cuerpos para esclarecer las causas.

Desde 2017 se han quemado cerca de 370 contenedores en la capital del archipiélago balear, lo que ha supuesto un coste de aproximadamente 370.000 euros para las arcas públicas.