Sevilla.- Adelante pide a Del Pozo que informe de las 'inversiones' acometidas e
Sevilla.- Adelante pide a Del Pozo que informe de las 'inversiones' acometidas e EUROPA PRESS/FERNANDO BARROSO - Archivo

Fue el pasado mes de abril, concretamente, cuando Juan Manuel Cortés Copete protagonizó una conferencia titulada "Itálica y Atenas, las patrias de Adriano", marco en cual este catedrático de Historia Antigua de la UPO precisaba que el proyecto de candidatura de Itálica a la declaración de Patrimonio Mundial, ya incluido en la lista indicativa de monumentos españoles susceptibles de ser elevados a la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), no gira en torno a la "grandeza, antigüedad o belleza" de la antigua ciudad romana que descansa en Santiponce ni su papel como cuna de los emperadores Trajano y Adriano.

Cortés Copete reconocía que tales aspectos son "cruciales" para la candidatura de Itálica a la declaración de Patrimonio de la Humanidad, pero al punto argumentaba que "la razón de la singularidad de Itálica" está conectada con el "discurso" político e institucional promovido por el emperador Adriano acerca de la "fusión" de los conceptos de derecho y de ciudadanía impulsados por Roma con el valor de la educación en la antigua Atenas.

LO QUE SE "RECONOCE" EN ITÁLICA

"El imperio romano consiguió fusionar el derecho y la ciudadanía con la educación (tal y como era concebida en la antigua Atenas) y esa fusión se agudizó con la figura de Adriano, que crea su propio discurso sobre ese proceso de fusión", argumentaba Cortés Copete, asegurando que tal extremo es "reconocible en Itálica".

Y es que aunque tal asentamiento romano fue fundado en el año 206 antes de la era actual, Adriano "ordenó y financió la construcción de la nueva Itálica" o 'nova urbs' según un modelo urbanístico concreto, con elementos como las termas, un gimnasio o la Casa de Exedra, es decir "hizo a su ciudad (natal) el primer testimonio en una provincia de la expansión romana producto de la victoria contra los bárbaros que querían destruir los valores de la civilización".

"Roma y Atenas tienen metido lo adrianeo en una estructura previa e Itálica contaba también con una estructura previa que hora yace debajo de Santiponce", explicaba Cortés Copete, agregando a continuación que en la 'nova urbs' de Itálica "se reconoce íntegramente el proyecto adrianeo", que tuvo reflejos "en todo el mundo" romano de la época pero que encuentra en las ruinas poncinas el lugar donde se visibiliza "todo". Tal extremo, según ha aseverado, "es la razón de la singularidad de Itálica".

Es por ello que a su juicio, la candidatura de Itálica a la declaración de Patrimonio de la Humanidad debe "preparar un discurso suficientemente coherente y sólido para que la ciudad sea vista como ejemplos de valores reconocidos" en la antigüedad clásica de Roma y Atenas. "Ese es uno de los retos más importantes", enfatizaba este catedrático de Historia Antigua de la UPO.

ITÁLICA CAMINA A LA UNESCO

El asentamiento romano de Itálica fue fundado por Publio Cornelio Escipión 'El Africano' allá por el año 206 antes de Cristo, toda vez que las ruinas de la antigua ciudad, especialmente conocidas por su espectacular anfiteatro, fueron declaradas monumento nacional en 1912.

La propuesta de candidatura de Itálica a la declaración de Patrimonio Mundial nació en el verano de 2014 y se fundamentaba especialmente en el papel de este asentamiento como "ensayo" del proyecto político de la antigua Roma, al tratarse de la primera ciudad creada por Roma fuera de la Península Itálica, siendo además "la cuna de los emperadores Trajano y Adriano".

Tras ser frenada durante un tiempo, la candidatura fue recuperada y en junio de 2017, la Unión Cívica del Sur (Civisur) formalizaba el lanzamiento oficial de la candidatura, bautizada como 'Itálica, una ciudad adrianea', al basarse en el papel de Itálica como única ciudad romana del Mediterráneo occidental con un proyecto urbanístico ex novo estrictamente adrianeo y además como lugar de origen de los emperadores Trajano y Adriano.

Actualmente, mientras este proyecto de candidatura debe pasar al menos un año en la citada lista indicativa nacional antes de que España pueda elevarla a la Unesco y que dicha institución la debata en su Consejo de Patrimonio Mundial, que se reúne una vez al año normalmente en junio, Civisur afronta la tercera etapa de la iniciativa, con un "impulso" a la visibilidad de esta antigua ciudad romana tanto en Internet como en el plano institucional, un nuevo ciclo de conferencias científicas "al máximo nivel" sobre el enclave y el enriquecimiento documental, argumentativo y técnico del dosier defendido ante el Consejo Nacional de Patrimonio.

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