Mariah Carey cantando en Nueva York
Mariah Carey interpretando su mítico éxito 'Hero' en Nueva York. GTRES

Los gastos que Mariah Carey no quería que salieran a la luz, ahora lo hacen por una exclusiva del diario británico The Daily Mail.

Según la información del tabloide, tanto las operaciones de estética como los lujosos productos que adquiría los pagaba a través de las tarjetas de crédito de sus empleados. Unas costumbre que, por cierto, podrían traer muchos problemas legales a Carey.

La información, basada en "fuentes familiarizadas con la cantante", señala que "Mariah nunca quiere que la gente sepa acerca de sus compras, así que las cargaba a las tarjetas de Lianna o de Stella", en referencia a su antigua asistente, Lianna Shakhnazaryan, y quien fue su representante, Stella Bulochnikov.

Según las mismas fuentes, "su equipo de gestión de negocio solo le permite a la artista llevar una [tarjeta de crédito] a causa de sus gastos, porque siempre gasta mucho, tanto que llegaría rápidamente al máximo".

Estas fuentes aseguran que todo su equipo "carga ese tipo de gastos en sus tarjetas, aunque luego se les reembolsan. Hasta para el McDonald's de los niños, nunca llevaban dinero ni efectivo, a gastos como relleno de glúteos, con un coste de 10.000 dólares o un tratamiento reafirmante para cuello y mandíbula de 8.900 dólares que realizaba en una clínica de Beverly Hills y cuyo titular de la factura lleva como pseudónimo 'Stella Carey'".

También para complementos de lujo o compras de miles de dólares en marcas caras como Gucci, Louis Vuitton o Dolce & Gabbana.